Un tramo superior de un cohete de SpaceX se dirige a un impacto involuntario contra la Luna después de haber puesto en viaje a dos módulos de alunizaje privados hace más de un año

El choque está previsto para el miércoles y ocurrirá cerca del cráter Einstein, en el borde occidental iluminado del satélite. La velocidad estimada es de 8.700 kilómetros por hora, unas siete veces la velocidad del sonido

Una colisión breve, pero valiosa para la ciencia

El impacto liberaría una energía equivalente a tres toneladas de TNT. El destello sería demasiado débil para apreciarlo con facilidad, pero la nube de polvo y fragmentos podría quedar suspendida durante varios minutos y ser captada por telescopios

Los especialistas ven en este episodio una oportunidad para estudiar cómo se comportan los restos de un choque bien identificado sobre la superficie lunar, un entorno sin viento y con gravedad reducida

Observación desde la Tierra y desde órbita

Las mejores condiciones para seguir el evento se darían en el este de Estados Unidos y Canadá, además de buena parte de Sudamérica, por el horario en que ocurrirá

La sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de NASA y el orbitador surcoreano Danuri registrarán imágenes antes y después del impacto. Danuri pasará a muy poca distancia del cohete apenas dos minutos antes de la colisión

El legado accidental de un lanzamiento

El segmento abandonado mide unos 12 metros y pesa alrededor de 4.500 kilos. Fue el encargado de transportar dos naves privadas el 15 de enero de 2025

Una de ellas, Blue Ghost, logró un aterrizaje lunar completamente exitoso. La otra, de la empresa japonesa ispace, terminó destruida

Será el segundo caso conocido de un cohete muerto que choca por accidente contra la Luna. En 2022, un segmento de cohete chino abrió dos cráteres en la cara oculta del satélite

Un aviso para la futura actividad lunar

Para los científicos, el episodio recuerda que el tráfico orbital sigue creciendo y que será necesario mejorar el control de residuos y trayectorias antes de que lleguen más robots y astronautas

Estados Unidos y China compiten por llevar astronautas a la Luna en los próximos años, mientras SpaceX y Blue Origin buscan el contrato para el módulo de alunizaje de la misión Artemis IV

Como señaló el astrofísico jubilado Jonathan McDowell, el impacto no supone un problema inmediato, pero en un futuro con bases permanentes en la Luna, dejar etapas de cohetes en órbitas caóticas sí podría convertirse en un riesgo