En febrero, Lucy Ackman, de 26 años, sufrió una hemorragia cerebral en su departamento de Brooklyn. El episodio la dejó sin capacidad para moverse, hablar o ver

Su padre, el multimillonario Bill Ackman, consiguió atención médica en el Hospital Mount Sinai de Nueva York y recurrió a contactos internacionales para explorar alternativas terapéuticas

Una autorización excepcional para tratar los ojos

En mayo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos autorizó de urgencia un procedimiento experimental: trasladar mitocondrias desde un músculo de la pierna de Lucy hacia sus ojos

Las mitocondrias son estructuras celulares encargadas de producir energía. La hipótesis del equipo médico es que podrían favorecer la recuperación de los nervios ópticos y ayudar a restaurar la visión

El permiso fue otorgado bajo la modalidad de uso compasivo, que permite acceder a terapias en investigación cuando no existen alternativas estándar para pacientes en situaciones graves

Una mejora inicial que luego desapareció

Durante las primeras semanas posteriores a la inyección, Lucy recuperó la capacidad de percibir la luz. El tratamiento no provocó daños oculares, un dato relevante porque se trataba de la primera aplicación de este tipo en una persona

Sin embargo, después de aproximadamente un mes, la mejora pareció desaparecer. El equipo médico analiza ahora la posibilidad de repetir las inyecciones con mayor frecuencia

La terapia había sido estudiada durante cerca de un año por los especialistas de Mount Sinai. La decisión de probarla en una persona cobró impulso luego de que una investigación lograra ayudar a un ratón con una lesión en el nervio óptico

Expectativa y escepticismo científico

El trasplante mitocondrial despierta interés entre investigadores que estudian lesiones neurológicas y envejecimiento. Las mitocondrias no solo producen energía: también participan en procesos vinculados con la limpieza, la reparación y la regeneración celular

El primer trasplante de mitocondrias entre partes del cuerpo humano se informó en 2017, desde un músculo abdominal hacia el corazón. Desde entonces se realizaron decenas de procedimientos, incluido uno en el cerebro en 2024

Algunos científicos, no obstante, cuestionan que una cantidad reducida de mitocondrias pueda generar efectos importantes en un organismo que necesita billones de estas estructuras. También advierten que podrían no sobrevivir con facilidad al proceso de implantación

Una apuesta de cientos de millones

La crisis de su hija reforzó el interés de Ackman por la longevidad y la investigación cerebral. El empresario anunció que destinará más de 400 millones de dólares a la creación del Ackman Oxman Institute, un proyecto enfocado en pacientes, rehabilitación, recuperación, optimización humana y envejecimiento saludable

Su iniciativa se suma a una tendencia en la que grandes fortunas financian investigaciones sobre reprogramación celular, rejuvenecimiento, implantes cerebrales y dispositivos destinados a recuperar parte de la visión

El avance de estos proyectos ocurre mientras disminuye el financiamiento público para la ciencia en Estados Unidos. Durante el año fiscal 2025, los Institutos Nacionales de Salud respaldaron al menos 2700 proyectos menos, una caída cercana al 15% en las subvenciones competitivas

La administración eliminó además más de 100 comités asesores de agencias científicas y enfrentó una salida importante de personal de la FDA, organismo encargado de regular el desarrollo de nuevos medicamentos

Ackman, que en los últimos años se acercó a sectores tecnológicos y políticos de derecha, sostiene que su nuevo instituto buscará acelerar la investigación y concentrarse en resultados concretos. Sobre la recuperación de Lucy, reconoció que el proceso será difícil, aunque mantiene la expectativa de que pueda volver algún día a una función normal

La visión, admitió, probablemente sea la capacidad más difícil de recuperar