En una zona rural de Kenia, donde las distancias hasta un centro de salud pueden ser largas y la electricidad no siempre está disponible, un grupo de estudiantes europeos ensayó una solución distinta: llevar la atención médica hasta el paciente y generar en el lugar la energía necesaria para hacerla funcionar

El vehículo se llama Stella Juva y fue desarrollado por Solar Team Eindhoven, un equipo de estudiantes vinculado a la Universidad Tecnológica de Eindhoven, en Países Bajos. Durante agosto, el prototipo recorrió más de 800 kilómetros por Kenia, incluidos tramos de tierra en la región de Narok, para evaluar si una ambulancia solar podía desempeñarse en entornos con poca infraestructura

Una clínica que se despliega al llegar

La prueba se hizo junto con Amref Health Africa. Uno de los destinos fue Mosiro, una comunidad en la que el centro de salud local no tiene conexión a la red eléctrica

La idea del vehículo es que, cuando se detiene, pueda desplegar paneles solares adicionales y transformarse en un consultorio móvil. Así, puede alimentar equipos médicos sin depender de un enchufe ni de un generador externo

Durante dos días, los responsables hicieron funcionar al mismo tiempo el equipamiento sanitario previsto para su uso. Según los datos informados por el equipo desarrollador y Amref, los paneles produjeron más electricidad de la que consumieron los instrumentos médicos mientras la unidad permanecía estacionada

Eso no implica que la ambulancia haya generado más energía de la que usó para moverse en todo el recorrido. El balance positivo correspondió al ensayo realizado como clínica móvil

Qué puede alimentar

Entre los dispositivos que puede abastecer figuran un ecógrafo, un equipo portátil de rayos X, un desfibrilador y sistemas de refrigeración para medicamentos y vacunas

De acuerdo con sus desarrolladores, con la configuración utilizada en Kenia habría sido posible atender a unas 200 personas durante los dos días de prueba, aunque en esta instancia no se realizaron consultas con pacientes reales

Un vehículo pensado para zonas sin red

Stella Juva tiene una batería de 50 kWh y 542 células solares, distribuidas entre el techo y paneles adicionales que se despliegan al estacionar. Pesa cerca de 1350 kilos y mide aproximadamente cinco metros de largo

Sus creadores sostienen que puede alcanzar hasta 715 kilómetros de autonomía sobre asfalto en condiciones solares favorables. Para recorridos fuera de ruta, calculan una autonomía media cercana a los 360 kilómetros. Se trata de cifras declaradas por el equipo y no de una medición independiente normalizada

La propuesta apunta a un problema que va más allá del transporte. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 1000 millones de personas en países de ingresos bajos y medios-bajos dependen de establecimientos sanitarios que no tienen electricidad confiable o directamente carecen de ella

El escenario es especialmente crítico en África subsahariana, donde alrededor del 15% de los establecimientos sanitarios no tiene electricidad y apenas cuatro de cada diez cuentan con un suministro confiable. En ese contexto, la energía condiciona desde la iluminación de una sala hasta la conservación de vacunas, el funcionamiento de equipos de diagnóstico o la atención de una emergencia durante la noche