Una estudiante que denunció haber sido violada por varios hombres en una fraternidad de la Universidad Cornell dijo ante los investigadores que se sintió “como un señuelo”, rodeada por atacantes que actuaban “como leones”
Los documentos de la investigación disciplinaria, aunque contienen numerosas partes tachadas, reúnen entrevistas con la denunciante y con varios de los hombres señalados. También presentan versiones coincidentes sobre el consumo de drogas y la actividad sexual, pero grandes diferencias respecto del consentimiento
Una denuncia presentada semanas después
La mujer, identificada como Jane Doe en los documentos judiciales, demandó a Cornell y a siete exestudiantes. Sostiene que recibió ketamina y que fue agredida repetidamente en una casa de la fraternidad Chi Phi, en octubre de 2024
Tres semanas después del episodio acudió a la policía del campus y ofreció un relato detallado. Sin embargo, el fiscal del condado de Tompkins decidió no presentar cargos penales ni impulsar nuevas diligencias tras revisar un resumen de su entrevista
La investigación universitaria continuó bajo el marco del Título IX, con el objetivo de determinar si correspondían sanciones disciplinarias
Un expediente de miles de páginas
Un abogado de uno de los estudiantes acusados presentó documentos de la pesquisa en una demanda destinada a impugnar la sanción impuesta por Cornell y eliminarla de su historial académico
El material incluye un informe de 99 páginas con las conclusiones de un panel disciplinario y un resumen elaborado por los abogados de la universidad. La investigación reunió 50 entrevistas a 32 testigos y 12 días de audiencias
Además, la gobernadora Kathy Hochul designó a la fiscal general Letitia James como fiscal especial para encabezar una nueva investigación penal. La decisión se tomó luego de que la gobernadora expresara su falta de confianza en el fiscal del condado, Matthew Van Houten
Mensajes que habrían atraído a otros estudiantes
Según las conclusiones del panel, la joven había sido invitada por un integrante de la fraternidad por quien sentía un fuerte interés romántico y sexual. El panel determinó que inicialmente aceptó mantener relaciones con él y con otro amigo
En su demanda, sin embargo, afirmó que fue presionada para consumir ketamina, marihuana y alcohol, y que quedó demasiado intoxicada para consentir
Otros hombres comenzaron a llegar a la habitación después de que uno de los integrantes de la fraternidad enviara un mensaje a un grupo de Snapchat, a la 1:42 de la madrugada, para anunciar con una expresión vulgar que el cuerpo de una mujer estaba disponible. Más tarde, otra persona preguntó si el “negocio” seguía abierto
La mujer declaró que el consumo la dejó parcialmente indefensa. Recordaba haber fumado marihuana y sabía que había tomado ketamina por primera vez, pero no conservaba un recuerdo independiente de ese momento
Describió el efecto como un estado de “conciencia vaga”: parecía estar despierta, aunque sentía que su mente no funcionaba con normalidad. También afirmó que algunos hombres inhalaron drogas sobre su cuerpo desnudo
La versión de uno de los acusados
Uno de los hombres señalados negó haber participado en la agresión. Según su testimonio, permaneció en la habitación durante menos de cinco minutos y entró para comprobar si la joven se encontraba bien, no para mantener relaciones sexuales
Aseguró que nunca la vio desnuda porque estaba cubierta por ropa de cama y que no consumió drogas. Dijo que se sentó en un sofá, conversó brevemente y se retiró después de que la mujer y otro hombre indicaran que todo estaba bien
El panel disciplinario lo exculpó de las acusaciones de agresión y explotación sexual, pero lo declaró responsable de intento de explotación sexual. Los investigadores no consideraron creíble su explicación sobre el motivo altruista de su presencia
El estudiante también había escrito en la conversación de Snapchat que lo ocurrido en la habitación no era una broma. Más tarde dijo que no recordaba haber enviado ese mensaje
La demanda reclama responsabilidad para siete hombres
Jane Doe acusa a dos de los hombres que ingresaron en la habitación de realizar actos sexuales sin su consentimiento mientras estaba parcialmente incapacitada. También acusa a otro de besarla sin autorización
De acuerdo con los documentos del Título IX, la mujer dijo que otros dos hombres permanecieron al pie de la cama y actuaron más como espectadores que como participantes
La demanda busca responsabilizar a los siete hombres por violación y reclama una indemnización cuyo monto no fue especificado
Cornell no dio a conocer el resultado completo de su investigación, aunque informó que algunos estudiantes fueron expulsados. El hombre que impugnó su sanción pudo permanecer en la universidad, pero recibió una orden de no acercarse a la denunciante, tuvo que asistir a un curso sobre acoso sexual e intervención de testigos y redactar un trabajo sobre lo ocurrido, acompañado de una propuesta para capacitar a otros estudiantes en la prevención del acoso sexual