Un conflicto por el pago de los buzos y chombas de egresados alteró la rutina de la Escuela N.º 103, en Fontana, Chaco. Padres de sexto grado denunciaron la falta de una suma millonaria que debía destinarse a la indumentaria escolar y apuntaron contra la delegada de 6.º D, quien admitió haber usado esos fondos para gastos personales

Una deuda que comprometió a varios cursos

El esquema de pago involucraba a seis cursos de la institución, que habían contratado a una misma empresa con un plan de cinco cuotas mensuales. Según explicaron las familias, la entrega de los uniformes dependía de que todos los grupos cumplieran con los pagos en tiempo y forma

La situación salió a la luz cuando la empresa advirtió demoras importantes en los depósitos correspondientes al curso 6.º D. Al revisar la documentación, los padres detectaron recibos adulterados y comprobantes que no coincidían con los registros de la firma

Valeria, una de las delegadas, sostuvo que el contrato era de $125.000 por alumno y que, para un curso de 24 estudiantes, el total rondaba los $3.000.000. También advirtió que una cláusula prevé un recargo del 35% por mora, lo que podría afectar a todas las familias

La admisión y la reacción de las familias

La madre señalada reconoció su responsabilidad y dijo que había usado el dinero para cubrir otras necesidades. “Admití mi error”, expresó, al tiempo que señaló que buscaría reunir nuevamente el monto adeudado para reintegrarlo a la empresa confeccionista

Entre los padres, el enojo persiste. Consideran que el episodio perjudica directamente a los alumnos y temen que el conflicto termine complicando la entrega de la indumentaria o encareciendo el acuerdo original

Por ahora, las familias intentan negociar con la proveedora para congelar precios o conseguir una refinanciación que permita sostener el contrato. Aunque todavía no hubo una denuncia judicial formal, la posibilidad de avanzar con acciones penales sigue abierta