Génesis Torres, una madre venezolana, le dijo a su hija de seis años que estaban en un campamento de verano para protegerla emocionalmente. En realidad, ambas permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos en un centro de detención de Texas

La mujer fue arrestada junto con Martina en circunstancias que no quedaron aclaradas. Poco después, las dos fueron trasladadas al Centro de Procesamiento de Dilley, una instalación señalada en varias oportunidades por sus condiciones insalubres

Una infancia atravesada por el encierro

Durante su permanencia allí, Martina percibía el ambiente hostil. La niña le decía a su madre que el lugar era feo y preguntaba por qué la gente lloraba y se veía tan triste

En esas seis semanas bajo custodia, la menor cumplió seis años, aunque no pudo celebrarlo. Torres relató que compartía una celda con otras cinco madres y que, en total, unas 80 familias estaban recluidas en el área

La mujer también denunció que pasaron tres semanas en una habitación llena de cucarachas

La liberación y el regreso a Miami

La madre y la hija recuperaron la libertad tras las gestiones del congresista Mario Díaz-Balart. En un mensaje público, el legislador celebró que ambas pudieran reencontrarse con su familia en Miami

Documentos judiciales indican además que Torres y la menor presentaron el 9 de julio una petición de habeas corpus ante la Corte Federal para el Distrito Oeste de Texas para impugnar su reclusión

Ya de regreso en casa, la abuela de Martina organizó una fiesta de cumpleaños para compensar la celebración perdida. Aun así, ambas enfrentan secuelas del encierro: la niña duerme con una lámpara encendida y pide a su madre que no la deje sola

Martina ya volvió a la escuela en el condado de Miami-Dade, mientras Torres intenta reconstruir su rutina tras la detención