Kathie Schwartz, de 72 años, y su esposo, Jerry, decidieron buscar una alternativa para su retiro: construyeron una pequeña vivienda en el patio trasero de su propiedad en Petaluma, California

Una decisión para conservar la independencia

La pareja había analizado distintas opciones de alojamiento para adultos mayores en Nevada, Arizona y otras zonas de California. Incluso visitó un complejo ubicado en el desierto, con instalaciones deportivas y espacios recreativos

Sin embargo, ambos descartaron la posibilidad de mudarse a una residencia. “No tenemos por qué seguir el camino que siguieron nuestros padres; somos una generación diferente”, explicó Kathie

En lugar de abandonar su hogar, decidieron conservar la casa de una planta de 102 metros cuadrados que habían comprado 35 años atrás y que anteriormente habían alquilado

Una minicasa adaptada para el retiro

El proyecto surgió a partir de la experiencia de una amiga de Kathie. Para concretarlo, la mujer trabajó con Studio Home, una empresa de Colorado, y contrató a un arquitecto paisajista para adaptar el terreno

La construcción finalizó en 2022, después de un proceso de permisos que se extendió durante 12 meses. La obra costó US$280.000 e incluyó trabajos de excavación para instalar electricidad, alcantarillado y cimientos

La vivienda cuenta con cocina, baño completo y una cama abatible integrada al ambiente principal. La distribución elimina la necesidad de un dormitorio separado y permite aprovechar mejor el espacio

Además de funcionar como alojamiento, la minicasa representa para la pareja una forma de proteger su patrimonio y organizar su futuro. “Agregar esta pequeña casa a nuestra propiedad fue, sin duda, una de las mejores decisiones inmobiliarias que he tomado”, afirmó Kathie

Un espacio para visitas y cuidados futuros

La vivienda también se utiliza para actividades cotidianas. Kathie suele dar allí clases de mahjong y la pareja la ofrece como casa de huéspedes para familiares y amigos que visitan Petaluma

Como no tienen hijos, ambos contemplan alojar allí a un cuidador profesional cuando lo necesiten. De ese modo, podrían recibir asistencia médica o personal sin trasladarse a una residencia para adultos mayores

La mujer también analiza, junto con su grupo de amigos, la compra de un terreno más grande. La idea es construir varias casas pequeñas para compartir los próximos años del retiro en una comunidad cercana