Cuando Xavier Rogers tenía cerca de dos años, su madre y sus maestras notaron cambios en su conducta. El niño, antes alegre, comenzó a aislarse y en ocasiones mordía o golpeaba a otros alumnos

En lugar de apartarlo del aula, el preescolar del área de Chicago incorporó apoyo de especialistas en salud mental y desarrollo socioemocional. Con esa ayuda, Xavier aprendió a reconocer mejor sus emociones y a regular su comportamiento

Ahora tiene 4 años y hasta invita a su madre a hacer ejercicios de respiración. Sin embargo, una modificación propuesta por la administración de Donald Trump podría eliminar las normas federales que protegen a niños como él de ser expulsados de Head Start

Menos protecciones según el estado

Head Start atiende a casi 700.000 niños, en su mayoría de familias de bajos ingresos. Actualmente, la expulsión está prohibida y las suspensiones temporales solo pueden aplicarse en circunstancias extremas, después de intentar otras medidas de apoyo

La propuesta permitiría que cada programa establezca sus propias políticas disciplinarias de acuerdo con las normas estatales y locales de habilitación. Illinois, donde vive Xavier, prohíbe las medidas de exclusión en el nivel preescolar, pero estados como Florida y Carolina del Sur no cuentan con protecciones similares

Un análisis reciente determinó que solo 14 estados y Washington D.C. tienen leyes o políticas alineadas con las reglas de Head Start sobre suspensiones y expulsiones. En apenas uno de ellos, Minnesota, las normas mencionan de forma explícita a los programas Head Start

Si el cambio se aprueba, los niños de aproximadamente el 70% de los estados quedarían con menos garantías frente a una posible expulsión

Los datos muestran diferencias entre estados

Las cifras federales del ciclo 2023-2024 muestran que los estados con normas más flexibles tienden a apartar a más niños de las aulas preescolares públicas

Carolina del Sur informó 604 alumnos suspendidos, con un total de 1.181 suspensiones. Minnesota no registró estudiantes suspendidos. Florida reportó la expulsión de 466 niños, la cifra más alta del país

Estos datos corresponden a alumnos de prekindergarten matriculados en distritos escolares públicos y no representan por sí solos a todos los niños de Head Start. Aun así, reflejan que las protecciones podrían depender cada vez más del lugar donde viva cada familia

Preocupación por el impacto en las familias

Especialistas advierten que las suspensiones y expulsiones durante la primera infancia están relacionadas con menores logros educativos, una menor probabilidad de terminar la secundaria y problemas de salud mental, incluida la depresión

También temen que la propuesta elimine herramientas preventivas, como una menor cantidad de niños por adulto, consultas periódicas con profesionales de salud mental, evaluaciones oportunas del desarrollo y pausas para el personal

En un contexto de mayor presión sobre los docentes, permitir que los programas rechacen o expulsen a los alumnos podría aumentar la exclusión, sostienen dirigentes del sector

El Departamento de Salud y Servicios Humanos afirmó que el cambio daría mayor flexibilidad a los programas y que no los obligaría a modificar prácticas disciplinarias que estén funcionando

La suspensión como último recurso

Antes de suspender a un niño, los programas Head Start deben trabajar con sus padres, consultar a especialistas en salud mental y recurrir, entre otras opciones, a orientadores de conducta o psicólogos. En los casos excepcionales de suspensión, también deben organizar visitas al hogar y analizar una posible derivación a servicios de educación especial

Quienes trabajan con familias de bajos ingresos señalan que Head Start es, para muchos niños, la última alternativa disponible de educación preescolar. Si son expulsados, podrían no encontrar otro lugar que pueda atender sus necesidades

La expulsión preescolar ya era un problema antes de esta propuesta. Un estudio de 2005 estimó que su frecuencia era tres veces mayor que en las escuelas de educación primaria y secundaria. Los índices más altos correspondían a los niños de mayor edad dentro del nivel preescolar y a los alumnos negros; los varones tenían 4,5 veces más probabilidades de ser expulsados que las niñas

Un informe de 2021 registró 2.822 niños de preescolar suspendidos fuera de la escuela y 306 expulsados. Los alumnos negros, los niños con discapacidades y los estudiantes indígenas estadounidenses y nativos de Alaska estuvieron sobrerrepresentados entre quienes recibieron estas sanciones

La consulta pública sobre el cambio propuesto permanecerá abierta hasta el 6 de octubre

Para la madre de Xavier, resulta difícil imaginar qué habría ocurrido si su hijo hubiera sido apartado por morder. Él disfruta ir a la escuela y estar con sus amigos, explicó. Si dejara de asistir, probablemente no entendería por qué ya no puede volver