La crisis financiera de las EPS volvió a encender las alertas en hospitales, clínicas y demás prestadores de salud. La Unión Nacional de IPS, UNIPS, advirtió que el deterioro del sistema ya está afectando la liquidez de la red asistencial y poniendo en riesgo la continuidad de los servicios
El pronunciamiento surgió a partir del informe de la Contraloría General de la República sobre la situación financiera de las aseguradoras en 2025. Según esos datos, 29,7 millones de afiliados, equivalentes al 56,68 % de la población asegurada, estaban en EPS intervenidas o sometidas a medidas especiales al cierre del año
Para el gremio, esa cifra confirma que la crisis dejó de ser un problema puntual y pasó a convertirse en una falla estructural. De las 26 EPS que reportaron información financiera, 17 registraron pérdidas operacionales y solo cuatro cumplieron de forma integral con las condiciones de solvencia y estabilidad
Más deuda, menos oxígeno para la red prestadora
La cartera de las EPS pasó de $45,89 billones en 2024 a $58,06 billones en 2025, un incremento cercano al 26,5 %. De ese total, $47,9 billones corresponden a EPS intervenidas o con medidas especiales
Jorge Toro, director de UNIPS, calificó como muy preocupante que apenas cuatro aseguradoras cumplan con los requisitos financieros. También señaló que hospitales y clínicas siguen sosteniendo la operación del sistema al atender pacientes y prestar servicios que no siempre reciben pago oportuno
Ese retraso, advirtió el gremio, complica el pago de nóminas, proveedores, insumos, medicamentos, servicios públicos y demás obligaciones de funcionamiento. Si los recursos no circulan a tiempo, la presión financiera puede terminar afectando la continuidad de la atención
Medicamentos y decisiones urgentes
UNIPS también puso el foco en la deuda con operadores farmacéuticos, que aumentó 33,1 % al pasar de $2,85 billones a $3,80 billones. La organización considera que ese crecimiento pone en riesgo el abastecimiento oportuno de medicamentos y tecnologías en salud
Otro punto de preocupación es Nueva EPS. De acuerdo con el reporte citado por el gremio, la ausencia de estados financieros certificados y dictaminados para 2025 dificulta evaluar con precisión su situación, a pesar de que concentra más del 20 % de la población afiliada
Ante este panorama, UNIPS pidió al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud, a la ADRES y a la Superintendencia Nacional de Salud adoptar medidas urgentes para asegurar el flujo de recursos hacia las IPS, sanear deudas y reforzar el control sobre las entidades intervenidas
El gremio también se refirió a la designación de nuevos agentes interventores en EPS como Famisanar y Coosalud, y pidió que esos procesos se traduzcan en pagos concretos para los prestadores. Además, solicitó a la ADRES agilizar los reconocimientos y desembolsos que están bajo su competencia, incluidos los relacionados con SOAT y accidentes de tránsito
La advertencia final de UNIPS es clara: si el deterioro financiero continúa, el impacto no solo recaerá sobre las EPS, sino también sobre hospitales, clínicas y pacientes, que podrían enfrentar más demoras, interrupciones y barreras para acceder a servicios, medicamentos y tecnologías en salud