Uruguay es el país con el costo de vida más alto de Latinoamérica, según una investigación que comparó los precios de distintos bienes y servicios en varios mercados
El análisis fue realizado en febrero de este año por el Centro de Estudios para el Desarrollo, a pedido del Banco Central del Uruguay. La comparación incluyó 600 productos comercializados en el país y sus equivalentes en otras 43 naciones
Precios elevados y mayor ingreso por habitante
Los resultados mostraron que numerosos productos tienen en Uruguay valores superiores a los registrados en otros países de la región. En algunas categorías, incluso, los precios pueden superar a los de ciertos mercados europeos
Al mismo tiempo, Uruguay presenta el ingreso per cápita más alto de Latinoamérica, con un promedio cercano a los US$2500 mensuales. Esta cifra surge de dividir el ingreso total de un hogar entre la cantidad de integrantes
La combinación entre ingresos elevados y un costo de vida alto no elimina las dificultades económicas. Para algunos hogares, afrontar los gastos cotidianos puede implicar recurrir al endeudamiento
Vivienda y alimentos, entre los rubros más costosos
La estabilidad política y económica del país es uno de los factores que atraen inversiones extranjeras. A esto se suma una oferta limitada de viviendas frente a una demanda sostenida, una situación que presiona los precios, especialmente en Montevideo
Los alquileres en las zonas céntricas de la capital pueden alcanzar valores comparables con los de distintas ciudades europeas. Esta diferencia también puede afectar a quienes planean visitar el país o establecerse allí
La comida representa otro de los gastos importantes. Las políticas de importación y la carga impositiva encarecen los insumos, lo que se refleja en los precios de los restaurantes de Montevideo, sobre todo cuando se trata de platos internacionales
La ropa y los alimentos también pueden resultar más caros que en España y Alemania, una diferencia que vuelve especialmente relevante el nivel de ingresos para sostener los gastos habituales