WASHINGTON. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, reforzó su postura contra la inflación en un discurso que dejó abierta la posibilidad de una suba de tasas en los próximos meses. Su mensaje trasladó más presión al banco central de cara a la reunión de mediados de septiembre, cuando un nuevo dato oficial de precios podría inclinar la decisión

Septiembre, cada vez más cerca

Warsh no fijó un calendario, pero sus comentarios fueron leídos como una señal fuerte de que un aumento en septiembre está sobre la mesa. En julio, había respaldado dejar las tasas sin cambios a la espera de nueva información. Ahora, al admitir que la mejora en la inflación subyacente no fue significativa, elevó las expectativas del mercado

Si los precios siguen altos y la Fed no actúa, la credibilidad del banco central podría quedar bajo presión. Para algunos economistas, el mensaje fue casi una preparación para justificar un ajuste el mes próximo

La política entra en escena

Una suba de tasas antes de las elecciones de medio mandato podría reavivar las tensiones con Donald Trump, que suele acusar a la Fed de actuar con fines políticos. Al mismo tiempo, una decisión de no mover las tasas también abriría interrogantes sobre si el banco central evitó un choque con la Casa Blanca

Funcionarios de la Fed insistieron en que su tarea es mirar la economía y no el calendario electoral. La prioridad, dijeron, es estabilizar los precios y sostener el empleo

Impacto desigual en el crédito

Un aumento de la tasa de referencia suele trasladarse a hipotecas, préstamos personales, tarjetas y financiamiento empresarial. Pero esta vez el efecto no parece automático. Los rendimientos de largo plazo, que influyen sobre todo en las hipotecas, apenas reaccionaron al discurso

Eso sugiere que los inversores creen que la inflación terminará moderándose. Si ese escenario se mantiene, una suba de septiembre podría no encarecer de inmediato el crédito para los consumidores

La tasa promedio de una hipoteca fija a 30 años se ubicó en 6,66%, apenas por encima del nivel de hace un año

La apuesta por la inteligencia artificial

Warsh también dedicó buena parte de su intervención al potencial de la inteligencia artificial para impulsar la productividad y permitir un crecimiento más rápido sin presiones inflacionarias. Bajo esa lógica, la economía podría expandirse con menos necesidad de endurecer la política monetaria

No todos comparten ese optimismo. Kenneth Rogoff advirtió que pensar que la IA resolverá todo es exagerado y señaló que, si realmente acelera el crecimiento, también podría empujar las tasas de interés hacia arriba

La independencia bajo vigilancia

Las preocupaciones por la independencia de la Fed siguen presentes, aunque con menos intensidad que el año pasado. Entonces, el presidente del banco central recibió un fuerte respaldo público en medio de una escalada de ataques de Trump

En esta edición de la conferencia también reaparecieron las tensiones por el lugar que ocupa la Fed frente al poder político. La presencia de Lisa Cook volvió a poner en primer plano la disputa legal por su permanencia en la junta

Inflación amplia y persistente

Warsh sostuvo además que la suba de precios no responde solo a shocks puntuales, sino que se ha extendido a una amplia gama de bienes y servicios. Dijo que más de la mitad de los rubros monitoreados por el gobierno muestran alzas anuales de 3% o más, un nivel superior al observado antes de la pandemia

Con ese diagnóstico, dejó en claro que no espera que la inflación vuelva por sí sola al objetivo del 2%. Su mensaje refuerza la idea de que la Fed está lista para mantener la presión si los datos no cambian en las próximas semanas