Durante los años 90, Sharon Stone fue una de las figuras más magnéticas de la pantalla grande. Detrás de esa imagen de femme fatale, sin embargo, hubo una vida atravesada por heridas profundas, éxitos descomunales y una obstinación constante por recomenzar
Nacida el 10 de marzo de 1958 en Meadville, Pensilvania, creció en una familia trabajadora. Estudió Escritura Creativa y Bellas Artes con una beca, y antes de consolidarse como actriz pasó por el modelaje, impulsada por la agencia Ford, que la llevó primero a Nueva York y luego a Europa
Del estereotipo al estallido mundial
Durante años le ofrecieron personajes asociados a la sensualidad, el peligro o el misterio. El salto definitivo llegó en 1992 con Bajos instintos, donde interpretó a Catherine Tramell. La película la transformó en un fenómeno global y la escena del interrogatorio quedó grabada en la historia del cine
Con el éxito también llegó una mirada reductora. Stone contó después que muchas veces la industria parecía interesarse más por su imagen que por su trabajo, e incluso relató presiones y comentarios degradantes en torno a su carrera
En 1995, Casino le dio una nueva oportunidad para demostrar su alcance como actriz. Su papel de Ginger McKenna, junto a Robert De Niro y Joe Pesci, le valió una nominación al Oscar y un Globo de Oro a Mejor Actriz
Amores, maternidad y una vida partida en dos
Su vida sentimental también estuvo marcada por giros intensos. Se casó por primera vez en 1984 con Michael Greenburg y se divorció cinco años después. Más tarde tuvo una relación con William J. MacDonald, estuvo comprometida con Bob Wagner y en 1998 volvió a casarse, esta vez con Phil Bronstein, con quien adoptó a Roan
En 2001, cuando tenía 43 años, sufrió una hemorragia cerebral y un derrame que puso en riesgo su vida. Pasó por una cirugía de siete horas y una recuperación larga y compleja, con dificultades para caminar, hablar, leer y ver con normalidad
Mientras se recuperaba, también se quebró su matrimonio. El divorcio llegó en 2004 y hubo una disputa por la custodia de Roan. Con el tiempo, Stone amplió su familia al adoptar a Laird y Quinn
La televisión le permitió recuperar visibilidad y en 2004 ganó un Emmy por su trabajo en The Practice. En los años siguientes tuvo romances con hombres más jóvenes, entre ellos el modelo argentino Martín Mica, con quien estuvo entre 2012 y 2013
A los 68 años, Sharon Stone parece haber encontrado otra forma de triunfo: no la de la celebridad que Hollywood quiso fabricar, sino la de una mujer que atravesó golpes durísimos y aun así eligió seguir adelante