Winnie-the-Pooh y sus compañeros de peluche no dejarán por ahora su casa en la Biblioteca Pública de Nueva York. La Embajada británica descartó los rumores sobre una campaña para devolver la colección al Reino Unido

La representación diplomática afirmó que Pooh tendría una invitación abierta para realizar una visita temporal al país, pero señaló que los juguetes están en buenas manos en Nueva York

De la infancia de Christopher Robin a una biblioteca de Nueva York

Los juguetes pertenecieron a Christopher Robin Milne, hijo del escritor inglés A.A. Milne, y fueron adquiridos durante la década de 1920. El conjunto inspiró a los personajes de los libros infantiles protagonizados por el oso amante de la miel

Milne compró a Pooh para el primer cumpleaños de su hijo, en 1921, en los grandes almacenes Harrods de Londres. Décadas más tarde, la colección llegó a Estados Unidos para una gira nacional y, en 1987, la editorial Dutton Children’s Books la donó a la biblioteca neoyorquina

La colección incluye a Piglet, Tigger, Eeyore y Kanga. También conserva a Roo, un pequeño canguro marrón e hijo de Kanga, que fue entregado por la reina Camilla durante una visita a la biblioteca en abril

Una celebración con entrada gratuita

La biblioteca planea celebrar este año el centenario de Winnie-the-Pooh con una exposición abierta al público. Entre las actividades anunciadas figura la distribución gratuita de 3.000 ejemplares de los libros

La posibilidad de trasladar los juguetes no es nueva. A finales de la década de 1990, la legisladora británica Gwyneth Dunwoody planteó en el Parlamento qué medidas podía tomar el Gobierno para organizar el regreso de la colección

En Nueva York, una congresista presentó entonces una resolución contra el intento de retirar a Pooh. Sin embargo, a diferencia de piezas antiguas obtenidas mediante saqueo, los juguetes fueron entregados voluntariamente a la biblioteca

Por ahora, los visitantes que quieran ver al oso que inspiró las historias de A.A. Milne no tendrán que viajar al Reino Unido. Pooh y sus amigos seguirán formando parte de la colección infantil de la institución neoyorquina