El colectivo Yo te creo colega salió a responder a los audios difundidos por Rafael Poveda con una defensa detallada de su trabajo periodístico y una admisión puntual sobre una llamada que consideró mal manejada. En un video publicado el 3 de agosto de 2026, Juanita Gómez, Laura Palomino y Mónica Rodríguez afirmaron que el presentador fue contactado antes de que se difundieran las denuncias, recibió un cuestionario amplio y tuvo más de 48 horas para contestar
Las periodistas situaron la discusión en una pregunta central: si Poveda tuvo o no la oportunidad de conocer los señalamientos y entregar su versión antes de la divulgación de los dos casos. Según dijeron, el primer caso fue publicado el jueves 30 de julio a las 7:00 a. m., después de agotar ese contacto previo
La cronología del contacto
Palomino reconstruyó la secuencia de comunicaciones para sostener que el presentador fue buscado con anticipación. Dijo que el lunes 27 de julio lo contactaron a las 6:14 a. m. por WhatsApp y a las 6:21 a. m. por correo electrónico, con la misma información y la apertura para que respondiera
Agregó que a las 8:47 a. m. Poveda respondió por WhatsApp y dejó el número por el que continuó la comunicación. Más tarde, a las 2:02 p. m., el colectivo le envió un documento con el resumen de los dos casos y más de 20 preguntas. También indicó que le anunciaron que la publicación sería el miércoles, aunque finalmente esperaron hasta el jueves
“Esperamos las respuestas al cuestionario el lunes, el martes, el miércoles, es decir, más de cuarenta y ocho horas. Y no llegaron”, dijo Palomino. Gómez cerró ese punto con una aclaración: el grupo quiso dejar documentado que Poveda fue contactado antes de la publicación y que tuvo la posibilidad de responder
Un error reconocido en la llamada
La defensa del procedimiento no evitó una autocrítica sobre la forma en que se manejó una llamada divulgada por Poveda, realizada a las 10:39 a. m. del lunes 27 de julio. Rodríguez la describió como uno de los momentos más delicados del episodio
“A propósito de la llamada, tenemos varios aprendizajes. Reconocemos que fue infortunada y que pudimos manejarlo de otra manera”, afirmó. Gómez también habló de críticas recibidas en los últimos días y dijo que algunas fueron violentas, mientras que otras les dejaron lecciones sobre cómo comunicar asuntos de género con mayor cuidado
Confidencialidad y Fiscalía
Otro eje de la respuesta fue la reserva sobre la identidad de las denunciantes. Rodríguez explicó que esa decisión se apoyó en la Ley 2365 de 2024, que, según su interpretación, protege la confidencialidad de quienes se declaran víctimas de acoso
Palomino añadió que ese argumento quedó consignado en el documento enviado a Poveda. También leyó un texto atribuido a la Fiscalía General de la Nación sobre la denuncia de Sofía Vela, radicada el 17 de julio, en el que se mencionan protocolos de protección, reserva legal y el traslado del caso a la dependencia correspondiente
Sobre ese punto, fue tajante: “Es la justicia, en este caso la Fiscalía, en donde ya está radicada la denuncia de Sofía Vela, la que debe decidir cuál es la verdad de estos hechos”. El colectivo insistió en que su papel es el de canal y no el de juez
Amenazas y nueva apertura
En el tramo final, Rodríguez denunció que la controversia derivó en agresiones contra las denunciantes y contra las periodistas. Aseguró que Sofía y ellas han recibido amenazas de muerte y pidió bajar el tono del debate
Palomino reiteró que el espacio para Poveda sigue abierto, con las mismas condiciones de formato, tiempo y día de publicación. El video cerró con un llamado a que las víctimas sigan denunciando y con la afirmación de que no están solas