La noche electoral en Magdeburgo dejó una imagen difícil de ignorar: la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) celebró un avance sin precedentes en Sajonia-Anhalt, al proyectarse que alcanzaría el 44% de los votos. Fue, por amplia diferencia, su mejor resultado histórico y una señal de fuerza que superó incluso las expectativas previas

Una victoria que reordena el tablero

El partido dominó en casi todos los sectores del electorado, con la excepción de los votantes de mayor edad. La participación, estimada por encima del 75%, también jugó a su favor: las proyecciones indicaron que más de la mitad del crecimiento de AfD desde 2021 provino de personas que antes no acudían a las urnas

Pese al triunfo, el resultado no bastó para que su candidato principal, Ulrich Siegmund, alcanzara la mayoría absoluta que buscaba. Aun así, el desempeño del partido lo deja con varias rutas posibles para intentar llegar al poder en el estado

La CDU sufre un golpe severo

El gran derrotado de la jornada fue la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobierna tanto a nivel federal como en la coalición regional de Sajonia-Anhalt. Su voto cayó a la mitad, hasta el 17%, en un escenario marcado por el desgaste y por el traslado de sufragios tácticos hacia socialdemócratas y verdes para ayudarles a superar el umbral mínimo de entrada al parlamento

El ambiente dentro de la formación conservadora fue de abatimiento. Incluso aparecieron voces internas que pidieron la dimisión de Sven Schulze, el actual primer ministro estatal. La caída electoral dejó a la CDU sin margen cómodo y con la sensación de haber quedado atrapada por el ascenso de AfD

El papel decisivo del nuevo equilibrio

La aparición de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) añadió un elemento clave a la ecuación. Esa fuerza populista y prorrusa superó el umbral del 5% y podría convertirse en el actor que incline la balanza. Es el único partido que no ha descartado colaborar con AfD, al menos de forma indirecta o mediante apoyos puntuales

Con 39 de los 83 escaños proyectados para AfD y cinco para BSW, una mayoría sería aritméticamente posible. Pero las posiciones ambiguas de la BSW dejan el escenario abierto. Su líder ha hablado de un primer ministro no partidista, una opción que no parece viable, y también ha dejado claro que no excluye acuerdos en “proyectos específicos”

Un bloqueo que puede durar

Si AfD intenta formar gobierno y fracasa, o si opta por no negociar, Sajonia-Anhalt podría quedar paralizada. Las normas estatales no fijan un plazo límite para investir a un primer ministro, por lo que Schulze podría seguir de manera interina durante tiempo indefinido

En la CDU ya hay quienes ven en esa posibilidad su mejor refugio: resistir, esperar que cambie el clima político y confiar en que unas futuras elecciones den un desenlace distinto. Es una estrategia nacida de la debilidad, pero resume bien el estado de ánimo en el principal partido de gobierno de Alemania