La región alemana de Sajonia-Anhalt vota este domingo en unas elecciones regionales que pueden marcar un giro político de gran alcance. Alternativa por Alemania (AfD) llega al día decisivo como primera fuerza en los sondeos y con opciones reales de conquistar por primera vez un gobierno estatal

La cita mantiene en alerta a la coalición federal del canciller Friedrich Merz y al Ejecutivo regional encabezado por el conservador Sven Schulze. También sigue de cerca el resultado la Unión Europea, preocupada por el avance de un partido abiertamente crítico con el proyecto comunitario en uno de los pilares del bloque

Una votación bajo máxima atención

Unos 1,7 millones de personas están llamadas a las urnas hasta las 18.00 hora local para elegir a los diputados regionales. Sajonia-Anhalt tiene alrededor de 2,14 millones de habitantes y Magdeburgo, su capital, es la ciudad más poblada

La campaña se ha desarrollado en un clima de polarización y con inquietud entre parte de la población extranjera, después de que AfD prometiera una política mucho más dura sobre migración

Las cuentas del poder

El último sondeo difundido por ZDF sitúa a AfD en el 41% de apoyo, muy por delante de la CDU, que aparece con un 23%. Die Linke obtendría el 11,5%, el SPD el 8,5% y Los Verdes el 6%. BSW y el FDP quedarían fuera del Parlamento regional, con un 4% y un 3%, respectivamente

Ese escenario no garantiza automáticamente una mayoría absoluta para la formación ultraderechista. Su margen dependerá del reparto final de escaños y de si otros partidos superan el umbral mínimo del 5% para entrar en la Cámara

Siegmund, al frente de la apuesta

Ulrich Siegmund, de 35 años, con un prorruso y gran presencia en redes sociales, es la figura que encarna la ofensiva de AfD en la región. Entre sus propuestas figuran el endurecimiento de la política migratoria, la eliminación de la escolarización obligatoria y una revisión de los contenidos de historia, con menos peso para la enseñanza del nazismo

Si llegara al gobierno sin socios, AfD plantea una ofensiva de deportaciones y remigración. Su programa también incluye una ayuda económica por nacimiento para niños con al menos un progenitor alemán y la prohibición de banderas arcoíris en escuelas públicas

La actual coalición regional está formada por CDU, SPD y FDP, con Schulze como primer ministro desde enero. Los conservadores rechazan pactos tanto con AfD como con Die Linke. Una alianza entre CDU, socialdemócratas y verdes tampoco sumaría por sí sola la mayoría necesaria y podría depender de apoyos puntuales de la izquierda

La presencia de BSW en el Parlamento añadiría más tensión a las negociaciones, en un escenario que podría bloquear la formación de gobierno y abrir la puerta a que Siegmund alcance el poder. Las primeras proyecciones se conocerán al cierre de los colegios y el resultado aclarará si el aislamiento político de AfD basta para frenar su ascenso institucional