A los 22 años, Margarita Páez atraviesa una etapa de expansión profesional. La actriz participa en una película sobre Ricardo Barreda, integra el elenco de La Pilarcita y también protagoniza una obra dirigida por su madre, Romina Richi
Su formación comenzó con clases de baile en la escuela de Reina Reech y continuó con estudios de actuación junto a Nora Moseinco. Después de terminar el colegio Liceo Francés Jean Mermoz, en 2021 viajó a Madrid para realizar un curso intensivo en la escuela de Cristina Rota y otro de creación de personajes con Enrique Szurek Cabanas
En teatro trabajó bajo la dirección de Richi en Es teatro, es deseo: Julieta y Romeo. Más tarde, María Marull la convocó para sumarse durante un mes a La Pilarcita, obra que lleva doce temporadas en cartel
Una etapa de crecimiento artístico
La actriz reconoce que disfruta especialmente las nuevas oportunidades. La propuesta de Marull, a quien admira, significó para ella un reconocimiento importante después de la experiencia compartida con su madre
Trabajar bajo la dirección de Romina Richi tampoco resultó conflictivo. Según explicó, aunque al principio le costaba asumir que gran parte de la energía de la puesta estaba concentrada en su personaje, su madre la acompañó con sutileza y nunca sintió una presión especial
El deseo de construir una identidad propia
Margarita nació el 4 de junio de 2004, fruto de la relación entre Fito Páez y Romina Richi. De su padre heredó el interés por el piano y la música clásica, mientras que de su madre recibió el vínculo con la actuación
Vive sola desde hace algunos años y sostiene que intenta abrirse camino por mérito propio. Se forma, realiza castings y procura que su apellido no sea el único elemento que defina su carrera
También mantiene una relación cercana con su padre y con sus hermanos Martín, Valentina y Bethania. Se describe como la hermana del medio y cuenta que suele ocupar un lugar de intermediaria en la familia
Un romance que nació en un cumpleaños familiar
Margarita está en pareja desde hace dos años con el actor Balthazar Murillo, con quien además compartió trabajos escénicos. El vínculo comenzó en el cumpleaños de Romina Richi: ella se sintió atraída desde el primer momento, aunque al principio no fue correspondida de la misma manera
Compartir escenario con su novio, sin embargo, nunca le resultó incómodo. Ambos ya habían trabajado juntos y, para ella, combinar la relación personal con la actividad artística se dio de manera natural
El desafío de una profesión imprevisible
La actriz admite que la incertidumbre forma parte de la vida laboral de quienes trabajan en la actuación. Muchas veces, explica, es necesario aceptar una propuesta porque no se sabe cuándo llegará la siguiente
Al mismo tiempo, considera que esa falta de certezas puede convertirse en un estímulo creativo. Por eso cree que un actor debe mantenerse activo, desarrollar proyectos y no limitarse a esperar nuevas oportunidades
En la película sobre Ricardo Barreda interpreta a Adriana, una de las hijas asesinadas. Define el rodaje como una experiencia intensa y transformadora, especialmente porque fue su primer gran proyecto junto a actores como Luis Machín, Carla Peterson y Maite Lanata
La filmación se realizó en Montevideo y estuvo marcada por escenas de mucha tensión. Durante ese período, Balthazar Murillo viajaba los fines de semana para acompañarla, un apoyo que Margarita recuerda como fundamental