La actividad sísmica en Perú volvió a encender las alarmas tras varios movimientos registrados en regiones como Ayacucho, Lima, Arequipa y Tumbes. En ese contexto, el Instituto Geofísico del Perú ha identificado tres sectores del litoral con capacidad para producir sismos de magnitud 8.0 o más, incluido un tramo frente a la costa central donde la energía acumulada podría derivar en un evento de hasta 8.8

Ese panorama reavivó una pregunta clave: cuál ha sido el terremoto más fuerte registrado en la historia. La respuesta remite a Chile, donde en 1960 ocurrió el sismo de mayor magnitud medido instrumentalmente, un hecho que dejó daños masivos y generó un tsunami que cruzó el océano Pacífico

El sismo de Valdivia, el mayor registrado

El 22 de mayo de 1960, a las 15:11, un terremoto sacudió el sur de Chile con epicentro cerca de Lumaco, a unos 570 kilómetros de Santiago, y a una profundidad de 25 kilómetros

Su magnitud fue estimada entre 9.4 y 9.6 en la escala de momento sísmico, lo que lo convirtió en el evento sísmico más fuerte del siglo XX. La ruptura se extendió por entre 900 y 1.000 kilómetros a lo largo de la zona de subducción donde la placa de Nazca se hunde bajo la placa Sudamericana

La duración también fue excepcional: el movimiento no se detuvo durante 10 minutos. En Valdivia, casi la mitad de los edificios quedó inhabitable, mientras que Puerto Montt sufrió una subsidencia visible del terreno. En localidades costeras como Puerto Saavedra, las olas alcanzaron los 11,5 metros

Un tsunami que cruzó el Pacífico

El desplazamiento del fondo marino provocó un tsunami de gran alcance. Las primeras olas golpearon la costa chilena entre Concepción e Isla de Chiloé apenas 15 minutos después del sismo principal, con alturas de hasta 25 metros

Horas más tarde, el maremoto llegó a Hawái, con olas de hasta 10,7 metros que causaron 61 muertes y destruyeron el frente costero de Hilo. Después de 22 horas, Japón recibió olas de hasta 5,5 metros, que arrasaron más de 1.600 viviendas y dejaron 138 muertos. En Filipinas, 32 personas murieron o desaparecieron

En Chile, el balance total de víctimas no pudo precisarse con exactitud: las estimaciones más citadas lo sitúan en torno a 1.655 fallecidos, aunque otras elevan la cifra hasta 5.700. Además, alrededor de 2 millones de personas quedaron sin hogar y las pérdidas materiales fueron calculadas entre 400 y 800 millones de dólares de 1960