En el contexto de la tregua que rige en la Franja de Gaza entre el grupo islamista Hamás e Israel, el primero celebró el retorno hacia el norte del enclave de palestinos desplazados por el conflicto. Aunque lo hicieron como si fuese una victoria y una "declaración del fracaso y derrota de la ocupación (israelí) y sus planes de desplazamiento".

"Las escenas del retorno de las masas de nuestro pueblo a las áreas de las que fueron forzados a marcharse a pesar de que sus casas están destruidas confirma la grandeza de nuestro pueblo y su firmeza, a pesar del profundo dolor y la tragedia", afirmó Hamás en un comunicado. Esto se da luego de que Israel abriera el corredor de Netzarim, la ruta que atraviesa Gaza de oeste a este.

Mientras tanto, miles de desplazados se trasladan por la ruta de Rashid, que atraviesa Gaza de norte a sur para llegar a cruzar Netzarim y regresar a sus hogares. Las personas que crucen a pie no serán revisadas por el Ejército israelí, pero aquellos que viajen en auto deberán someterse a inspecciones.

"Transportar militantes o transportar armas a través de estas rutas al norte de la Franja de Gaza se considerará una violación del acuerdo. No coopere con ninguna organización terrorista que pueda intentar explotarlo para transferir armas o materiales prohibidos", advertía el portavoz del Ejército en árabe, Avichay Adraee, en la mañana de este lunes a través de un comunicado.

En la noche de este domingo, Hamás ofreció liberar el próximo jueves a tres rehenes: Arbel Yehud, Adam Berger (la quinta mujer soldada restante) y un tercer secuestrado cuya identidad aún se desconoce.