La muerte del rey Harald V de Noruega generó una rápida ola de mensajes de condolencia desde distintas casas reales, gobiernos y organismos internacionales. El monarca tenía 89 años y falleció en el Hospital Universitario de Oslo, donde permanecía internado desde el 17 de agosto por una complicación vinculada a su tratamiento contra la anemia hemolítica
Duelo en Noruega y homenajes de la realeza
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, expresó una profunda tristeza y decretó luto nacional hasta el día de los funerales. También se multiplicaron los homenajes de las monarquías europeas, con referencias al carácter cercano del rey, su sentido del deber y su larga trayectoria al frente del trono
El rey Carlos III destacó la calidez y la humildad de Harald, a quien definió como un pariente y amigo muy querido. Desde la Casa Real española, Felipe VI y Letizia subrayaron su dedicación al servicio de Noruega y lo recordaron como un ejemplo de responsabilidad, dignidad y humildad
Los reyes de Países Bajos, Bélgica y Dinamarca también enviaron mensajes de despedida. En esos saludos, coincidieron en remarcar su capacidad para unir a su pueblo, su compromiso con la corona y la huella personal que dejó a lo largo de más de tres décadas de reinado
Reacciones desde Europa y el Vaticano
El presidente francés, Emmanuel Macron, recordó la relación entre Noruega y Francia y expresó sus condolencias al rey Haakon y al pueblo noruego. Ursula von der Leyen resaltó que Harald sirvió a su país con calidez, humildad y un sentido del deber inquebrantable
El papa León XIV también envió palabras de consuelo para la familia real y ofreció sus oraciones por el descanso del monarca. Entre las muestras más visibles de afecto estuvo la del delantero Erling Haaland, quien lamentó la pérdida y agradeció al rey por lo que significó para Noruega
El final de una era
Harald V padecía anemia hemolítica y, pese a sus problemas de salud en los últimos años, había rechazado abdicar. Su entorno permaneció cerca durante sus últimos días y, tras confirmarse la muerte, la bandera del palacio fue izada a media asta
Con su fallecimiento, el príncipe Haakon, de 53 años, asciende automáticamente al trono. Su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, pasa a convertirse en princesa heredera