Millonarios derrotó 2-0 a Llaneros en Villavicencio, el 27 de agosto de 2026, en una noche que quedó atravesada por la polémica arbitral. La expulsión de Jhon Vásquez a los 12 minutos cambió el desarrollo del encuentro y provocó fuertes reclamos desde el entorno local
La jugada que encendió la discusión ocurrió temprano: Vásquez intentó una bicicleta, Sebastián Valencia tocó el balón y el atacante terminó pisándole la pantorrilla. Tras la revisión del VAR, el árbitro Ferney Ossa mostró tarjeta roja al delantero de Llaneros
Reclamos por la decisión arbitral
La determinación dividió opiniones. Para algunos, la intensidad de la acción no justificaba la expulsión; para otros, la zona del impacto hacía inevitable la sanción
Uno de los señalamientos más duros llegó de Jaime Caballero, periodista de La Polémica del Deporte, quien cuestionó la actuación arbitral y pidió atención de la Dimayor. También afirmó que hubo un posible penal sobre Barreiro al final del partido y criticó la forma en que se revisó la acción en el VAR
“Yo sé que esto me puede costar la credencial, pero así no es, el fútbol no se puede dañar de esta manera”, expresó en medio de su intervención
García apuntó al arbitraje
El técnico José Luis García también responsabilizó a la decisión arbitral por el resultado. Sostuvo que, en igualdad numérica, Millonarios no habría logrado imponerse en Villavicencio
“El reglamento dice que las faltas se evalúan según imprudencia, temeridad o fuerza desmedida, ¿pero cuál fue la fuerza desmedida si Vásquez tenía el control de la pelota?”, señaló el entrenador
Con un jugador menos desde el minuto 12, Llaneros no pudo sostener el partido y Millonarios terminó resolviendo con goles de Francisco Chaverra y Andrey Estupiñán
El resultado dejó al conjunto bogotano tercero con 10 puntos y con cuatro partidos al hilo sin perder. Llaneros, pese a la caída, se mantuvo segundo con 11 unidades
Tras la entrada, Sebastián Valencia mostró en redes sociales una imagen de su pierna lesionada, publicación que luego eliminó y acompañó con el mensaje: “¿Y qué no?”