Investigadores del INTA y el CONICET desarrollaron AgroENSO, una plataforma digital de acceso libre pensada para evaluar el impacto de El Niño sobre la producción agrícola en la Argentina

La herramienta reúne información de los últimos 35 años y combina registros climáticos con datos oficiales de rendimiento para analizar la respuesta de seis cultivos extensivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol

Una lectura más fina por región

El sistema fue diseñado para corregir la evolución tecnológica y de manejo de los rindes, lo que permite comparar campañas de distintos períodos y aislar mejor la variabilidad asociada al fenómeno ENOS

A escala nacional, el efecto aparece con mayor fuerza en maíz y soja. En cambio, trigo, cebada y girasol no muestran una señal climática relevante en los promedios generales

La diferencia surge al bajar el análisis a nivel territorial. En maíz, cerca del 33 % de los departamentos agrícolas presenta una relación significativa con El Niño. Entre Ríos aparece como la provincia más sensible, con un desvío promedio de +17,1 % en fases Niño y picos de +24 % y +28 % en distritos como Villaguay y Tala

En el sudeste bonaerense, el NOA y el NEA, esa señal no se observa

Qué aporta para la campaña 2026/27

La herramienta cobra relevancia de cara a la campaña 2026/27, en un escenario en el que las condiciones del Pacífico ecuatorial siguen siendo compatibles con una fase cálida. Para agosto, septiembre y octubre, el SMN estima una probabilidad cercana al 100 % de continuidad, mientras que proyecciones de la NOAA anticipan un fortalecimiento hacia el último trimestre del año

Además de los promedios, AgroENSO permite revisar cuántas campañas favorables se repitieron en la serie histórica. En las 12 campañas El Niño registradas, el maíz superó su rendimiento medio en 10 ocasiones y la soja de primera en 11. Durante las 14 campañas La Niña incluidas en el análisis, el maíz quedó por encima del promedio general solo en 2 oportunidades

Los desarrolladores remarcan que la plataforma no reemplaza el trabajo de campo, sino que funciona como un insumo adicional para decidir fechas de siembra, proporciones de implantación y logística en zonas con riesgo de anegamiento. También puede cruzarse con variables como agua útil, napas y posición del lote para afinar el análisis productivo