Mientras Argentina celebró su clasificación a la final, la otra semifinal del Mundial de hockey sobre césped quedó marcada por una fuerte controversia: Bélgica sufrió la anulación de un gol que parecía encaminar el partido al empate frente a Países Bajos
Las belgas habían conseguido el 1-1 a cinco minutos del cierre, pero la jugada fue revisada a pedido de los árbitros y terminó invalidada por una presunta obstrucción de Justine Rasir
La acción nació en un ataque por derecha cuando la selección neerlandesa jugaba con una menos por una tarjeta amarilla. Lisa Moors manejó la pelota y habilitó a Famke Van Heel, que definió de revés para lo que era el empate parcial
El festejo duró poco. Tras varias repeticiones, la revisión determinó que Rasir se habría cruzado en la trayectoria entre la autora del gol y una defensora rival. El tanto fue anulado y Países Bajos conservó la ventaja hasta el final
Bronca belga por la decisión
La reacción fue inmediata. En la tribuna se escucharon abucheos y en el banco belga creció la indignación por un fallo considerado injusto. La propia Rasir expresó su enojo al término del encuentro y sostuvo que les habían quitado un gol legítimo
Con la derrota, Bélgica quedó relegada al partido por el tercer puesto, donde enfrentará a Australia. Países Bajos, en cambio, buscará el título ante Argentina