Un video difundido en redes sociales volvió a mostrar la acumulación de residuos en el Campamento IV del Everest, situado a unos 7.900 metros de altitud
Las imágenes exhiben carpas abandonadas, cilindros de oxígeno vacíos, latas y equipos rotos esparcidos sobre la nieve, en el último punto de descanso antes de la cumbre
Décadas de residuos en la zona de la muerte
El Campamento IV, conocido también como South Col, se encuentra entre el Everest y el Lhotse. Desde allí comienza la denominada zona de la muerte, donde la escasez de oxígeno hace que permanecer demasiado tiempo represente un riesgo directo para la vida
La falta de humedad y oxígeno impide que los materiales orgánicos se descompongan. Por eso, los objetos que no son retirados pueden permanecer en el terreno durante décadas
Las expediciones realizadas desde mediados del siglo XX dejaron residuos en distintos puntos de la ruta. El crecimiento del montañismo comercial incrementó la cantidad de personas y materiales que llegan a los campamentos superiores
El riesgo de retirar cada kilogramo
Transportar residuos desde el South Col exige un esfuerzo considerable. Montañistas y sherpas deben trabajar con poco oxígeno, temperaturas extremas y fuertes ráfagas de viento
Cada descenso con carga adicional aumenta la exposición al peligro. Esa dificultad ayuda a explicar por qué numerosos elementos permanecen temporada tras temporada en la montaña
En una operación de limpieza anterior, sherpas y soldados nepalíes retiraron 11 toneladas de desechos y recuperaron cuatro cuerpos. El rescate de uno de ellos demandó dos días completos
Entre los materiales recuperados había carpas viejas, envoltorios de alimentos, cartuchos de gas, cilindros de oxígeno y cuerdas de escalada. Algunos tenían una antigüedad cercana a los 70 años
Medidas de Nepal para reducir la contaminación
Nepal exige que cada montañista retire al menos dos kilogramos de residuos de las zonas situadas por encima del Campamento II. También organiza campañas periódicas de limpieza en distintos tramos de la ruta
El gobierno nepalés evalúa utilizar drones para transportar materiales y retirar desechos de sectores donde el trabajo de los sherpas supone una exposición especialmente elevada
Además, se analizan equipos de guardaparques y sistemas de recuperación mediante cuerdas fijas para complementar las tareas actuales
Sin embargo, las imágenes del Campamento IV muestran que las medidas adoptadas todavía no lograron revertir el problema. El clima impredecible, la escasez de oxígeno y la dificultad del terreno siguen limitando cualquier operación
Retirar una carpa dañada o un cilindro vacío de esa zona requiere personal entrenado, capacidad de carga y condiciones seguras para el descenso. Mientras tanto, la acumulación de residuos vuelve a poner en discusión el impacto del montañismo sobre la montaña más alta del planeta