La escena política vuelve a mezclarse con episodios de alto voltaje personal y judicial. En la Argentina, una seguidilla de denuncias, audios y versiones cruzadas mantiene bajo presión a dirigentes, asesores y exfuncionarios que antes circularon con peso propio en el poder
Una causa que cruza la frontera
En Bolivia, Fernando Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Viru Viru, acusado de instigar el intento de asesinato de Nadia Beller. La mujer sobrevivió tras recibir tres disparos de dos presuntos sicarios que se habrían presentado como repartidores en moto, frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra
Según la investigación, Beller había sido convocada por Cerimedo bajo la promesa de acceder a información sensible sobre Evo Morales a través de un supuesto informante. Ese contacto nunca apareció. En cambio, llegaron los atacantes, que además le sustrajeron el teléfono celular
El juez Wilson Espada consideró como prueba central unos chats en los que Cerimedo habría planteado la posibilidad de "buscar la forma de eliminarla". Con ese material, la fiscalía sostiene la hipótesis de que el estratega digital pudo haber sido el autor intelectual del ataque
Las hipótesis del móvil
Los investigadores manejan dos líneas principales: un conflicto personal vinculado a la relación entre ambos y la posibilidad de que Beller tuviera información sensible sobre negocios y vínculos con el poder político en Bolivia y en la Argentina
Beller también afirmó que Cerimedo y su esposa, Natalia Basil, exfuncionaria de la Agencia Nacional de Discapacidad, filtraron de manera deliberada los audios de Diego Spagnuolo, en los que el exdirector del organismo mencionó presuntas coimas en contrataciones y apuntó contra Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem
Además, aseguró que dispone de grabaciones de más de una hora en las que se escucharía a Cerimedo describir maniobras irregulares, y dijo que está dispuesta a entregarlas a la Justicia
Defensa, llanto y ruido político
Mientras circulan presuntos mensajes en los que Cerimedo le advertiría a Beller sobre las consecuencias de divulgar secretos sensibles, su abogada, Margarita Arce, sostiene que se trató de un "autoatentado político"
En una imagen difundida desde sede judicial, Cerimedo apareció llorando ante las cámaras. El gesto ocurrió en medio de su caída en desgracia como operador digital y exreferente de campañas y estrategias de redes
El gobierno de Javier Milei mantiene una postura ambigua. Algunos funcionarios intentan despegarse de Cerimedo, mientras que el Presidente replicó mensajes en X que hablan de una supuesta "operación" política, en línea con la estrategia de la defensa
La causa sigue abierta y suma presión sobre un oficialismo que aún no logra cerrar el frente político y judicial que se abrió alrededor de los audios y de las denuncias cruzadas