Tras varios días de encierro en Olivos, Javier Milei reapareció con el tono más áspero de su repertorio. En un encuentro con empresarios e inversores, expuso durante algo más de una hora una mirada autocomplaciente sobre la economía, con críticas duras a quienes lo contradicen y una defensa cerrada de su programa

Choque frontal con economistas y prensa

El Presidente apuntó primero contra los economistas argentinos, a quienes acusó de mostrar pobreza analítica, ignorancia y mala intención. También volvió a cargar contra los periodistas, en una escena que dejó incomodidad entre varios asistentes

En ese tramo se presentó como blanco de odio y ensañamiento, recurrió a comparaciones religiosas y se describió como alguien cuestionado incluso por los suyos. El mensaje combinó victimización, provocación y reafirmación de su estilo confrontativo

Defensa cerrada del plan económico

Milei ratificó el rumbo de la política económica y desestimó las quejas del sector industrial. Sostuvo que el desempleo no subió y que los salarios no cayeron, y aseguró que la situación actual, aunque muy mala en la foto, sigue siendo la mejor película de la historia argentina

También respaldó con fuerza a Federico Sturzenegger y descalificó a quienes lo critican, en una intervención que volvió a subir el volumen de la confrontación política dentro y fuera del Gobierno

La natalidad, otra vez en el centro

El punto más sensible llegó cuando el Presidente volvió a relacionar la baja de la natalidad con el aborto. Vinculó esa caída con la economía y con el sistema previsional, y remató con una referencia a los pañuelos verdes que encendió la discusión

Los datos muestran que la natalidad viene descendiendo de forma sostenida en la Argentina desde 2014. En 2024 se registraron 413.135 nacimientos vivos frente a 777.000 una década antes, una baja del 47%. La tasa global de fecundidad marcó un mínimo histórico de 1,23 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo

Un fenómeno más amplio y con otras causas

No hay información pública suficiente para sostener una relación directa entre la legalización del aborto y la caída de la natalidad. Los registros oficiales sobre interrupciones voluntarias del embarazo dejaron de publicarse de manera periódica desde diciembre de 2023, y los datos más recientes son incompletos

La tendencia a tener menos hijos es global y responde a factores más amplios: mayor acceso a educación, expansión de la autonomía femenina, postergación de la maternidad, uso de anticonceptivos y cambios en la percepción del futuro. En Argentina, además, la fecundidad adolescente cayó con fuerza y es uno de los factores que más explican el descenso general

En ese marco, atribuir la baja de nacimientos a la ley de aborto simplifica un fenómeno complejo y refuerza una lectura que no encuentra respaldo sólido en la evidencia disponible