Los últimos indicadores económicos agregaron dificultades a la campaña de Javier Milei. La caída de la actividad y la inversión, junto con el aumento de la pobreza, se combinan con una oposición más firme en el Congreso y con cuestionamientos que surgen dentro de sus propias filas

Las críticas no apuntan necesariamente a cambiar el programa, sino a aplicarlo con mayor velocidad. Entre las propuestas aparece un esquema con menos restricciones cambiarias y un dólar más competitivo, capaz de impulsar la producción y el consumo sin abandonar el equilibrio fiscal

La inflación como principal respaldo político

Milei se resiste a ese giro principalmente por razones políticas. Considera que la reducción de la inflación será su principal logro para mostrar en octubre de 2027 y teme que cualquier modificación capaz de demorarlo o interrumpirlo termine debilitando a su administración

Por eso, incluso ante el riesgo de un revés electoral, mantiene la orientación actual. El discurso que cuestiona la velocidad de las reformas, pero no su dirección, le resulta especialmente incómodo porque proviene de sectores cercanos y pone en discusión algunas de sus convicciones

En un encuentro con ejecutivos financieros en Nueva York, el Presidente fue consultado sobre las restricciones cambiarias. La pregunta planteó la contradicción entre su defensa del libre mercado y la continuidad de los controles de capitales

Milei respondió que las limitaciones estaban prácticamente eliminadas y que solo quedaban unas pocas. Según explicó, retirarlas por completo podría provocar una brecha cambiaria muy elevada. También advirtió que las propuestas teóricas deben atravesar las dificultades de la economía real

Las diferencias con Bullrich

Las señales de Patricia Bullrich sobre la necesidad de crecer a mayor velocidad vuelven a llevar la discusión hacia el tipo de cambio. Milei teme que una liberación total del acceso de las empresas a los dólares produzca, al menos en el corto plazo, una suba de la moneda estadounidense

La teoría económica indica que el equilibrio fiscal y una política monetaria ortodoxa deberían reducir ese riesgo. Sin embargo, el Gobierno considera que la incertidumbre argentina, especialmente durante un período electoral, obliga a actuar con cautela

También genera desconfianza el vínculo de Bullrich con empresarios que impulsan un tipo de cambio más competitivo y mayores aranceles a las importaciones. La senadora mantiene desde hace décadas una relación con Paolo Rocca, aunque en su entorno remarcan que también conversa con otros empresarios, entre ellos Eduardo Eurnekian y Juan Carlos López Mena

Además, sus colaboradores señalan que Rocca no financió la campaña presidencial de 2023 y que Bullrich sostiene posiciones económicas propias, desarrolladas desde su etapa como candidata. Carlos Melconian, por su parte, afirmó que mantiene conversaciones frecuentes con la senadora

La desconfianza existe, aunque el oficialismo intenta exhibir unidad. Karina Milei convocó a Bullrich y al resto del bloque a una comida en un restaurante de Villa Urquiza. En el entorno de la secretaria general definieron la situación como una tregua y admiten que, por ahora, a ninguna de las partes le conviene profundizar la disputa

El conflicto por la ley de discapacidad

Los desacuerdos alrededor del proyecto de ley de discapacidad también parecen haber entrado en una etapa de negociación. El oficialismo retiró cambios incorporados al presupuesto y presentó un nuevo dictamen con condiciones que, en algunos aspectos, superan los reclamos iniciales del sector

Persisten, sin embargo, dudas sobre el origen del conflicto. Algunos dirigentes se preguntan si se trató de un error no haber consultado previamente al bloque o si hubo una maniobra para debilitar a Martín Menem en su papel de negociador en Diputados

Los cuestionamientos apuntan también a la revisión final del presupuesto, que debía pasar por la Secretaría Legal y Técnica. Incluso Cristian Ritondo, habitualmente conciliador y cercano a Santiago Caputo, habría transmitido reproches enfáticos a Menem, entre ellos la falta de plazos de pago para los prestadores

El tratamiento legislativo seguirá siendo complejo. El oficialismo cuenta con los votos, pero por un margen estrecho. La mayor parte del peronismo decidió rechazar el proyecto pese a que el nuevo texto ofrece una cobertura más amplia y establece una ley permanente, más difícil de revertir que la prórroga de la emergencia que proponía inicialmente la oposición

Ahora resta conocer la posición definitiva de los prestadores. La mayoría aceptó las nuevas condiciones y se sorprendió por la continuidad de algunas objeciones. El peronismo cordobés, en cambio, insiste en renovar la emergencia y pide que las empresas respalden la postura del gobernador Martín Llaryora

La discusión también está atravesada por la política local. En 2027, Llaryora podría enfrentar por su reelección al diputado de La Libertad Avanza Gabriel Bornoroni. Córdoba cuenta, además, con una amplia red de prestadores de discapacidad, lo que convierte a la provincia en un escenario relevante para la negociación

Una ley antes de la visita papal

El Gobierno busca aprobar la norma con rapidez, idealmente antes de la visita del papa León XIV a la Argentina, que incluye una recorrida por el Cottolengo Don Orione de Claypole. El oficialismo pretende evitar que el conflicto permanezca abierto durante esa agenda

En ese marco, intenta asegurar el respaldo de Oscar Herrera Ahuad, diputado del bloque Argentina Federal, quien tiene una discapacidad auditiva y se transformó en referente del proyecto. Pediatra, también funciona como enlace con los prestadores

En una reunión reciente, Herrera Ahuad pidió conservar la palabra “emergencia” en el artículo inicial, aunque la nueva norma no tenga técnicamente ese carácter. Su objetivo es transmitir al sector que el reclamo original fue contemplado. Los libertarios aceptaron incluir el término en el artículo 1, luego de haberlo eliminado del título

El Gobierno no está en condiciones de acumular nuevos costos políticos. Las dificultades económicas y los datos del Indec ya ofrecen suficientes motivos de preocupación