Durante su última visita a Nueva York, Javier Milei expuso una visión política atravesada por una división tajante entre el bien y el mal. Para el Presidente, la prosperidad depende de elegir el camino correcto y no existen alternativas intermedias
Ese enfoque también aparece en el libro que escribe en la residencia de Olivos. El texto buscaría vincular el desarrollo económico con la teología, el capitalismo con una idea de paraíso terrenal y la prosperidad con la obediencia espiritual
La religiosidad de Milei parece haberse intensificado durante el ejercicio del poder. Su relación con Dios funciona como refugio frente a las dificultades y, al mismo tiempo, como fundamento para definir qué considera correcto y qué juzga como negativo
Mientras dedica tiempo al estudio de textos bíblicos, la gestión política y administrativa quedó principalmente en manos de su hermana. La conducción de la macroeconomía, en tanto, recae sobre el ministro Luis Caputo y su equipo
Una economía que pierde impulso
La actividad económica cayó 2,9% en julio, la mayor contracción mensual en seis años. La industria, el comercio y la construcción atraviesan una marcada retracción
La confianza industrial también descendió en agosto. Empresarios advierten sobre la falta de demanda y posibles despidos, mientras la producción metalúrgica se redujo 6,1% en casi todos sus rubros
Incluso sectores considerados beneficiarios del modelo, como la minería, los hidrocarburos y las finanzas, perdieron cerca de 26.000 empleos desde noviembre de 2023. Al mismo tiempo, aumentaron el cuentapropismo y la informalidad, con trabajos precarios que pagarían menos de la mitad que un empleo registrado
La pobreza subió 4,1 puntos porcentuales y alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre, en comparación con el segundo semestre de 2025. El incremento equivale a unos dos millones de argentinos
Los salarios privados apenas superaron a la inflación durante los últimos treinta días, después de haber quedado rezagados durante meses. Las tarifas, por su parte, aumentaron siete puntos por encima del mismo índice
El consumo masivo cayó 1,5% en agosto y acumula una baja de 2,7%, especialmente visible en los supermercados. La morosidad continúa afectando con mayor intensidad a los jóvenes y la inversión registra una caída interanual del 11%
El mercado y las advertencias
El riesgo país superó los 600 puntos básicos tras las declaraciones presidenciales sobre la recesión, aunque en ese resultado también influyeron factores internacionales
La economía acumula además el cierre de 30.000 empresas y un creciente malestar social. La dolarización de la sociedad, impulsada por los viajes y el atesoramiento, se aceleró y se convirtió en una señal de desconfianza
En una reciente emergencia cambiaria, el Gobierno llegó a evaluar el regreso del cepo. La intervención del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, frenó esa posibilidad minutos antes de la apertura de los mercados
El episodio expuso tanto la fragilidad de la situación como la distancia del Presidente respecto de los detalles técnicos y comunicacionales de la gestión económica
Gita Gopinath, exsubdirectora gerenta del Fondo Monetario Internacional, elogió el ajuste fiscal, pero recomendó flexibilizar el programa. Planteó que el Gobierno debería comprar más dólares para fortalecer las reservas y permitir una mayor movilidad del tipo de cambio nominal, acompañada por políticas fiscal y monetaria que eviten un traslado directo a los precios
Esas sugerencias coinciden con las de varios economistas liberales argentinos. Sin embargo, Milei suele interpretarlas como cuestionamientos a su doctrina y a su capacidad. La crítica aparece, así, como una ofensa personal
El desafío político
El Presidente prefiere rodearse de quienes le aseguran que ya cumplió todos sus objetivos y que solo debe esperar que las condiciones externas lo favorezcan
Pero la realidad económica no confirma la promesa de atravesar los mejores dieciocho meses de las últimas décadas. La campaña electoral tampoco se presenta como un trámite sencillo
Milei todavía tiene un año para demostrar que su modelo puede superar una situación marcada por la caída de la actividad, la pobreza, el empleo y el consumo. El desafío será evitar que la confianza religiosa reemplace las decisiones necesarias para corregir el rumbo económico