Ernesto Ramón “Cañito” Flores presentó su renuncia a la banca que ocupaba en la Legislatura de Córdoba, en el marco de la investigación por grooming y abuso sexual de menores que golpea al norte provincial
La decisión llegó después de la detención e imputación de José Aníbal Ricardo Villarreal, exasesor del legislador. Además, se conoció pocos días después de que la Legislatura le otorgara una licencia de 180 días sin goce de sueldo
En su descargo, Flores dijo que se aparta para preservar la tranquilidad personal y el respeto por las instituciones. También afirmó que su salida no implica aceptar las acusaciones que se hicieron en su contra y aseguró que se va con la conciencia tranquila
En la carta de renuncia, el ahora exlegislador de Hacemos Unidos por Córdoba habló de una campaña de difamación y descalificación personal. Según planteó, quienes lo acusan deberán sostener sus dichos con pruebas ante la Justicia
La causa se inició el 1 de julio, a partir de la denuncia por la desaparición de una adolescente de 14 años en Villa de María del Río Seco. La geolocalización del teléfono permitió ubicarla en Santiago del Estero, junto a otra menor de la misma edad, dentro de una propiedad privada
A partir de ese hallazgo, la investigación quedó orientada a delitos contra la integridad sexual de menores y pasó a manos de la fiscal Analía Cepede, de Deán Funes. Villarreal, que figuraba en la nómina oficial de mayo de 2026 como personal contratado vinculado a Flores, fue uno de los primeros detenidos y luego quedó imputado por grooming y abuso sexual con acceso carnal reiterado
El expediente suma 16 detenidos y cuatro víctimas identificadas. Entre los acusados hay remiseros y choferes de aplicaciones irregulares que operaban en Villa de María del Río Seco, mientras la pesquisa sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones ni más víctimas