Un hombre de 30 años ingresó herido al Hospital San Roque de Gonnet con cuatro impactos de bala, fue operado de urgencia y quedó internado fuera de peligro. La investigación por el ataque, además, abrió una segunda línea judicial al confirmarse que la víctima tenía antecedentes penales y pedidos de captura vigentes

Según los primeros datos del caso, J.L. fue trasladado al centro de salud por un grupo de amigos. Al ser atendido, los médicos detectaron heridas en una mano, un brazo y el abdomen. La lesión más grave obligó a una cirugía en la que le extirparon parte del intestino

Pese a la magnitud del cuadro, las fuentes consultadas indicaron que su vida no corría riesgo. El paciente permanecía bajo observación médica y con custodia policial por disposición judicial

Una versión inicial y muchas preguntas abiertas

Los amigos que lo llevaron al hospital no pudieron precisar dónde ocurrió la balacera ni cómo se produjo el ataque. Ese vacío complica la reconstrucción de la secuencia previa y, por ahora, impide ubicar con certeza el escenario del hecho

Ya asistido, el hombre declaró de manera preliminar que había mantenido una discusión con varias personas antes de ser baleado. Esa fue, hasta el momento, la única referencia concreta incorporada a la causa sobre el origen de la agresión

Antecedentes y causas activas

Mientras avanzaban las actuaciones por el ataque, la Policía Bonaerense revisó la situación judicial de la víctima y detectó un historial penal extenso. Entre los registros figuran una orden de detención por venta de estupefacientes, otra por tenencia de drogas con fines de comercialización y antecedentes por abuso de armas agravado

La causa por este último hecho se inició en 2026 y está en manos de la UFI N°11. Con ese panorama, la Justicia dispuso que el hombre continúe internado bajo custodia mientras sigue la investigación para establecer dónde y en qué circunstancias fue atacado