WASHINGTON.- Argentina adhirió este lunes a una declaración conjunta con Estados Unidos y otros ocho países de la región para condenar las acciones terroristas y las operaciones de influencia atribuidas a Irán y a las milicias alineadas con su régimen
El documento también denuncia la planificación de ataques, la recaudación ilegal de fondos, la injerencia política y las maniobras destinadas a ampliar redes terroristas, presionar a adversarios e interferir en procesos legales o administrativos
Una coordinación regional contra las amenazas iraníes
Además de Argentina y Estados Unidos, la declaración fue suscripta por Canadá, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Trinidad y Tobago, Paraguay y Perú
El pronunciamiento se conoció luego del Foro de Lucha contra el Terrorismo Transnacional, organizado por Estados Unidos y Paraguay. La sexta edición del encuentro se realizó el 16 y 17 de septiembre en Asunción, con participación de una delegación de la Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado estadounidense
Washington ubicó esta iniciativa dentro de su estrategia para reforzar la seguridad hemisférica. Entre sus principales programas se encuentra el Escudo de las Américas, del que Argentina forma parte
El gobierno estadounidense afirmó que los países firmantes mantendrán la coordinación para enfrentar las amenazas iraníes y anticipó nuevas medidas destinadas a impedir la planificación de ataques y otras actividades consideradas hostiles. También reclamó a Irán y a sus grupos aliados que cesen esas acciones
La designación de la Guardia Revolucionaria
En abril, el Gobierno argentino incorporó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, brazo armado del régimen iraní, al Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET)
La medida fue instrumentada mediante una resolución conjunta de los Ministerios de Seguridad y de Relaciones Exteriores. En ese documento, la organización fue considerada una amenaza para la seguridad nacional
La norma también aludió a evidencias sobre la presunta participación de la Guardia Revolucionaria en el financiamiento y la ejecución de atentados terroristas, entre ellos el ataque contra la embajada de Israel en Buenos Aires, ocurrido en 1992 y con 22 víctimas fatales, y el atentado contra la AMIA, perpetrado en 1994 y con 85 muertos
La decisión argentina recibió el respaldo del gobierno estadounidense por su coincidencia con la política de Donald Trump contra el terrorismo