El Congreso Judío Latinoamericano (CJL) celebró en Montevideo una nueva sesión con la participación de las máximas autoridades de distintas comunidades de la región. El encuentro se realizó el 30 de agosto y reunió a referentes de Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Perú, El Salvador, Colombia y Costa Rica
Antisemitismo en el centro de la discusión
La reunión fue encabezada por Jack Terpins, presidente del CJL, junto con Claudio Epelman, Jorge Knoblovits, el doctor Mariano Borinsky, Adrian Werhein y Alejandro Dosoretz, entre otros integrantes de la conducción. Durante la jornada se debatió la situación de cada comunidad, el avance del antisemitismo y del racismo, y el papel que deben asumir los Estados frente a esas amenazas
También se analizaron los cambios políticos en América Latina y las respuestas que las comunidades judías buscan construir ante ese escenario
La voz de las nuevas generaciones
Otro de los ejes fue el liderazgo juvenil y el lugar que ocupan los jóvenes en la vida comunitaria. En ese marco, uno de los momentos más sensibles del encuentro fue el testimonio de Guillermo Fremd, hijo de David Fremd, asesinado en Paysandú por un terrorista islamista
Su intervención volvió a poner sobre la mesa la violencia de motivación religiosa como una amenaza concreta para las comunidades judías
Memoria, seguridad y cooperación
El CJL sostuvo que su trabajo se apoya en la memoria del Holocausto, la defensa de los derechos humanos, el diálogo interreligioso, la seguridad comunitaria y la lucha contra el antisemitismo y la discriminación. El organismo reúne a comunidades de 18 países de América Latina y forma parte del Congreso Judío Mundial, que nuclea a más de 100 comunidades en todo el planeta
Además, viene impulsando encuentros de alto nivel sobre seguridad y terrorismo. En una reunión realizada en Buenos Aires en noviembre pasado participaron jueces, fiscales, fuerzas de seguridad, inteligencia, diplomáticos y especialistas internacionales para revisar los desafíos frente al extremismo violento
Danilo Gelman destacó entonces la importancia del intercambio entre actores institucionales y subrayó que enfrentar el terrorismo exige coordinación, confianza y una mirada común para proteger a las democracias