Un laboratorio pensado para medirlo todo

En Dongguan, cerca de Shenzhen, Huawei concentra en el HUAWEI Health Lab buena parte del desarrollo de sus tecnologías de salud y deporte. El centro ocupa más de 4.500 metros cuadrados, requirió una inversión de 200 millones de yuanes, unos 25,6 millones de euros, y permite realizar más de 80 tipos de pruebas para afinar los sensores que integran sus dispositivos de muñeca

La compañía sitúa este trabajo como una de las bases de su posición en el mercado global de wearables. Según sus datos, cerró el primer trimestre de 2026 como líder mundial en envíos de pulseras y relojes inteligentes, con más de 200 millones de dispositivos enviados de forma acumulada y una proyección de 250 millones al final del año

Pruebas deportivas y simulación extrema

Las instalaciones incluyen 28 cámaras infrarrojas de alta velocidad, con capacidad de muestreo de hasta 10.000 Hz y seguimiento de movimientos con precisión milimétrica. También hay equipos para analizar la función cardiopulmonar, el metabolismo durante el ejercicio, el consumo calórico, la frecuencia cardíaca y el VO2 máx

Uno de los espacios más singulares es una cámara de simulación de alta montaña, levantada con otra inversión de 3 millones de yuanes, unos 400.000 euros. Allí pueden reproducirse condiciones equivalentes a las de 6.000 metros sobre el nivel del mar para estudiar la respuesta del cuerpo a la altitud

El recinto se completa con una piscina, simulador de golf, cancha de baloncesto, pistas de bádminton, campo de tiro, mesas de ping-pong y una pared de escalada

La escala de los ensayos también se refleja en las pistas que rodean el complejo, donde Huawei dice haber acumulado en sus primeros años unos 192.500 kilómetros de datos de carrera, una distancia equivalente a dar unas cuatro vueltas y media al ecuador terrestre

TruSense, la capa que interpreta la señal

Todo ese trabajo alimenta HUAWEI TruSense System, la arquitectura con la que la empresa busca convertir la muñeca en una fuente más precisa de información sobre el estado físico y el bienestar. El sistema combina sensores físicos, algoritmos propios y software para ofrecer una monitorización continua, rápida y multidimensional

La plataforma óptica incorpora un cristal de alta opacidad que, según la compañía, mejora la calidad de la señal en un 20%, además de un sistema óptico multirregional y una disposición de sensores que eleva en un 15% el aprovechamiento de las rutas ópticas

Uno de los grandes retos es separar la señal útil del ruido que aparece cuando el reloj se mueve junto al brazo. El tono de piel, la profundidad de los vasos sanguíneos, la forma del brazo, el ajuste de la correa y el movimiento durante el ejercicio pueden alterar la medición. Para compensarlo, Huawei combina distintas fuentes de luz, diseños específicos de hardware y algoritmos de filtrado

Mediciones más rápidas y más completas

La evolución más visible está en la medición del oxígeno en sangre. En 2021, una prueba de SpO2 tardaba alrededor de 45 segundos; en las generaciones más recientes, ese tiempo se ha reducido a entre 1 y 10 segundos

Esa mejora llega al HUAWEI WATCH GT 7 Series, que incorpora el nuevo módulo trasero de sensores y puede completar una medición de SpO2 en 10 segundos o menos. El reloj también aprovecha esta arquitectura para combinar señales fisiológicas en funciones como el seguimiento del bienestar emocional, donde se analizan parámetros como la variabilidad de la frecuencia cardíaca y el estrés

Otra función es el Chequeo de salud, disponible en algunos dispositivos de la marca, que evalúa hasta 23 indicadores en unos 60 segundos. En el apartado del sueño, Huawei dice haber incorporado una proporción de sueño estable que eleva en un 32% la precisión global del análisis del descanso

La idea de fondo es dejar de leer cada dato por separado y pasar a una interpretación conjunta de la información. El sistema trabaja con seis grandes ámbitos fisiológicos: circulatorio, respiratorio, nervioso, endocrino, reproductivo y muscular

Los datos como base del desarrollo

El otro pilar de esta estrategia es la investigación apoyada en datos. Huawei asegura que su plataforma de salud trabaja con más de 180 instituciones, más de 340 proyectos activos y más de 18 millones de participantes en estudios clínicos

Entre los ejemplos citados por la compañía figuran investigaciones sobre hiperglucemia y ácido úrico junto al Peking Union Medical College Hospital, así como un proyecto de salud femenina con la Universidad de Fudan que reclutó digitalmente a 70.000 participantes en cuatro meses

Todo ese ecosistema se integra en HUAWEI Health, una plataforma con más de 1.200 aplicaciones, más de 570 millones de usuarios y un pico superior a 118 millones de usuarios activos mensuales en más de 50 países. La meta es trasladar ese volumen de investigación y procesamiento a unos pocos centímetros cuadrados sobre la muñeca