Javier Milei vuelve a quedar en el centro de una escena cargada de ruido político. En paralelo a ese clima, su equipo económico destaca una serie de indicadores y medidas que buscan mostrar continuidad en el rumbo y respaldo a la gestión

Los datos frente a la narrativa de crisis

La mirada oficial se apoya en argumentos que Federico Sturzenegger repasó en una columna reciente: crecimiento de la actividad, expansión de la inversión, baja inflación mensual y una pobreza que, en la comparación con el final del gobierno de Mauricio Macri, aparecía en un nivel inferior. La idea de fondo es que, aun con tensiones, la economía no atraviesa una fractura como la que intenta instalar la oposición

En esa lectura también entra la morosidad. Sturzenegger sostuvo que un aumento en los atrasos de pago no equivale automáticamente a una crisis sistémica de deuda. Además, recordó que buena parte de esa mora permanece dentro del sistema financiero y que el problema no puede trasladarse sin más al conjunto de los contribuyentes

A eso se suma un dato que el Gobierno recibió con optimismo: en agosto, la morosidad habría cedido con fuerza, según un registro atribuido al Banco Nación

El ruido alrededor del presidente

Más allá de la economía, crece el ruido en torno a la figura de Milei. Como antes ocurrió con Mauricio Macri, se intenta fijar una imagen pública que pasa del chiste al desprestigio y luego a la descalificación total. En este caso, el eje está puesto en sus insultos, su estilo confrontativo y una supuesta inestabilidad personal

El Presidente rechaza esas versiones y negó haber ejercido violencia física en su vida. También desmintió que haya maltratado a sus perros y aseguró que viven separados de la casa principal en Olivos. Además, dijo estar en buen estado de salud y afirmó que camina una hora por día con su médico personal

Las versiones sobre su salud, su presunto aislamiento y su menor actividad oficial durante varios días alimentaron ese clima. Milei, sin embargo, sostiene que una parte enorme de la sociedad ya no consume información política y que ese ruido no lo alcanza en la misma medida

Una semana favorable, tapada por la agenda

En simultáneo, el Gobierno buscó mostrar resultados concretos: la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la ley de Inocencia Fiscal, la posibilidad de habilitar créditos en dólares para empresas y el uso de una porción del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para impulsar hipotecas con tasa UVA y tope anual

Son decisiones que, según la propia mesa política, no van a disparar la economía por sí solas, pero sí apuntan a reforzar la idea de una administración con iniciativa y cierta sensibilidad social

Otras disputas bajo la superficie

El clima también corre de eje otras historias que vienen ganando espacio: la compra de un piso en San José 1111 por parte de Sol Calle, el acercamiento entre el entorno de Hugo Moyano y Claudio “Chiqui” Tapia, y las denuncias sobre presiones a periodistas desde el gobierno bonaerense, expuestas por Luis Novaresio

En todos los casos, el denominador común es el mismo: demasiada información, demasiada disputa y un escenario donde los datos conviven con intentos permanentes de instalar versiones, sospechas y desgaste político