La Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), un acuerdo internacional que unifica y agiliza los trámites para proteger invenciones en el exterior

La votación terminó con 147 votos a favor, 93 en contra y ninguna abstención. Pero como el texto fue modificado en el recinto, ahora deberá regresar al Senado para su ratificación final

Una reserva para frenar objeciones

Por pedido de los laboratorios nacionales, Diputados incorporó una reserva al capítulo II del tratado. Ese tramo habilita al INPI, el organismo que registra patentes, a tomar en cuenta informes técnicos no vinculantes elaborados por oficinas extranjeras para evaluar nuevas invenciones

La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos, una de las voces más críticas, advirtió que esos criterios podrían pesar en las decisiones locales y facilitar patentes que hoy no prosperan en el país

También sostuvo que el esquema podría abrir la puerta a extensiones de patentes sobre medicamentos ya existentes mediante cambios menores, lo que demoraría la entrada de genéricos, recortaría la competencia y empujaría los precios hacia arriba

El cruce político en el recinto

Juliana Santillán, de La Libertad Avanza y miembro informante del proyecto, defendió el tratado al asegurar que no otorga patentes internacionales ni recorta soberanía, porque cada Estado conserva la facultad de decidir qué innovaciones aprueba

Desde Unión por la Patria, Santiago Cafiero anticipó el rechazo de su bloque y cuestionó la adhesión al considerar que se trata de una concesión en un acuerdo bilateral que, según dijo, perdió reciprocidad. “Estamos dando concesiones y del otro lado no hay nada”, sostuvo

Pablo Yedlin, también de UP, apuntó contra la capacidad de decisión dentro del INPI y dijo que funcionarios con salarios inferiores a $2 millones deberían resolver sobre patentes de gran valor económico

Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, pidió aprobar el tratado sin la reserva para evitar que vuelva al Senado. Atribuyó las demoras a la presión del sector farmacéutico y defendió el acuerdo como una herramienta útil para el Conicet, el INTA y las universidades públicas

Qué cambia con el PCT

El tratado crea una solicitud única para iniciar trámites de patentamiento en los 158 países miembros. Eso evita que inventores argentinos tengan que presentar pedidos por separado en cada jurisdicción

Además, extiende de 12 a 30 meses el período de prioridad para proteger una invención y permitiría iniciar el trámite desde la Argentina, a través del INPI, sin pasar por oficinas extranjeras

Según el oficialismo, ese esquema podría reducir de manera sensible los costos internacionales, en algunos casos hasta en 90%

El impacto se concentraría sobre todo en el agro, por las semillas y otros desarrollos, y en la industria farmacéutica, por la creación de nuevos medicamentos

La preocupación por los medicamentos

Los laboratorios nacionales siguen viendo el punto más sensible en el llamado “evergreening”, el mecanismo por el cual grandes compañías extienden monopolios sobre medicamentos existentes a partir de modificaciones menores, como pasar de un jarabe a un inyectable

Temen que una mayor influencia de criterios internacionales termine facilitando ese proceso, limite la competencia de los genéricos y encarezca los medicamentos en el mercado local

La discusión sobre el PCT quedó abierta, con media sanción en Diputados pero todavía pendiente de la definición final del Senado