Javier Milei viajará esta noche a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un momento delicado para su Gobierno. La Casa Rosada espera que la visita funcione como una pausa frente al clima de tensión interna y permita recuperar parte de la iniciativa política

El eje del discurso presidencial será el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. En el oficialismo confían en que la repercusión internacional del viaje ayude a instalar nuevamente ese tema en la agenda local, que en las últimas semanas estuvo dominada por las dificultades económicas y las disputas dentro de la administración

También esperan que Milei reciba respaldo del trumpismo y de sectores económicos y financieros que lo consideran una figura central del liberalismo en la región. Ese reconocimiento externo podría ofrecerle al Presidente un alivio simbólico, aunque en el entorno oficial admiten que sus efectos podrían ser breves

La economía vuelve a tensionar al Gobierno

La publicación de los datos de pobreza del primer semestre será uno de los próximos desafíos. Las estimaciones mencionadas por especialistas anticipan un incremento cercano a cuatro puntos, equivalente a unos 1,7 millones de nuevos pobres

El dato implicaría un freno en la mejora que el Gobierno había presentado como uno de sus principales argumentos frente a las críticas por su política económica. La posibilidad de que los beneficios de la recuperación alcancen apenas a algunos sectores alimenta la preocupación dentro del oficialismo

A ese escenario se sumaron varios indicadores negativos del primer semestre y la presentación del proyecto de Presupuesto 2027. La combinación de esos hechos profundizó las críticas por la falta de coordinación y por la ausencia de una conducción política clara, con excepción de las decisiones estrictamente económicas, donde Milei mantiene un control prácticamente absoluto

El presupuesto expuso las diferencias internas

La cuestionada modificación del sistema de asignaciones por discapacidad provocó una crítica pública de Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores libertarios. El episodio dejó al descubierto problemas de comunicación con los legisladores encargados de defender el proyecto y la falta de una respuesta coordinada para contener el conflicto

El malestar se extendió después de que Bullrich difundiera un video acompañado por una canción de Lali Espósito, artista que fue atacada públicamente por Milei en reiteradas oportunidades. La publicación apareció un día después de los cuestionamientos de la senadora al presupuesto

El Presidente conoció el episodio durante una visita a Bahía Blanca, donde recorrió los lugares previstos para dos inversiones millonarias. Según personas que lo acompañaban, la comitiva no contaba con una estrategia definida para responder a la controversia

Finalmente, Milei minimizó el impacto del video y sostuvo que el arte no debía ser utilizado con fines políticos. En el entorno presidencial interpretaron que se trató de una reacción espontánea y no de una decisión comunicacional planificada. La respuesta fue bien recibida, aunque también alimentó la percepción de que Bullrich ocupa una posición difícil de cuestionar dentro del oficialismo

Dos centros de poder alrededor de Milei

Las diferencias entre las distintas áreas del Gobierno se organizan cada vez más alrededor de dos grupos. Por un lado, aparecen Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Por otro, los hermanos Santiago y Luis Caputo, vinculados al manejo económico y a varias de las decisiones que generaron dudas en el proyecto presupuestario

La competencia entre esos sectores redujo la coordinación interna y multiplicó los efectos no deseados de algunas medidas. Federico Sturzenegger conserva además una influencia relevante, aunque no siempre armoniosa, sobre el Presidente. Sandra Pettovello mantiene una participación más acotada y procura preservar el control de su área

En ese esquema también quedó incluido el proyecto de ley de defensa de la soberanía, presentado como parte de la nueva agenda nacionalista del Gobierno. Aunque las Malvinas aparecen como fundamento central, el tema ocupa menos de un tercio de la iniciativa. Esa proporción despertó sospechas sobre la posibilidad de que el proyecto busque restringir la actividad de opositores y críticos

Juristas, dirigentes políticos y organizaciones civiles expresaron objeciones a la propuesta. El debate reforzó la impresión de que las decisiones se elaboran en circuitos paralelos, sin una evaluación suficiente de sus consecuencias sobre el resto de la gestión

El aislamiento presidencial genera inquietud

Personas que participaron recientemente de reuniones, viajes y traslados con Milei describen a un Presidente poco comunicativo fuera de su círculo más cercano. Suele intercambiar algunos comentarios con Karina, permanecer concentrado en su teléfono y limitar sus conversaciones con otros funcionarios o invitados

La actitud cambia cuando aparece frente a sus seguidores. En esos escenarios, Milei adopta un tono más expresivo, cercano y enfático, en contraste con el comportamiento que observan empresarios, dirigentes y colaboradores durante encuentros privados

Algunos empresarios también señalaron que el Presidente se concentra especialmente cuando se habla de inversiones, aunque puede desviarse hacia extensas explicaciones sobre cuestiones macroeconómicas. En una reunión reciente, Karina Milei tuvo que recordarle que el objetivo era escuchar una propuesta de inversión

La influencia de la secretaria general de la Presidencia es vista por varios aliados como una pieza decisiva para el funcionamiento político y emocional del mandatario. Esa dependencia genera interrogantes entre empresarios, inversores, gobernadores y dirigentes que buscan acordar con el Gobierno

Un escenario electoral cargado de incertidumbre

La llegada del proceso electoral encuentra al oficialismo atravesado por el temor a que la falta de respuestas económicas deteriore aún más la imagen de Milei. En ese contexto, algunos sectores observan con preocupación la posibilidad de que surja una alternativa de centroderecha o incluso una oferta política nacida dentro del propio espacio gobernante

El panorama podría verse condicionado, además, por cuatro acontecimientos internacionales: las elecciones en Brasil, Israel y Estados Unidos, y la visita del Papa, cuyo mensaje estará asociado con la conciliación y la justicia social

Mientras esos factores se aproximan, en la Casa Rosada depositan expectativas en el viaje a Nueva York. La apuesta es que la exposición internacional ayude a ordenar el clima político y permita al Gobierno recuperar, aunque sea temporalmente, parte del oxígeno perdido