Javier Milei y su círculo político celebran el desempeño de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas. El resultado es interpretado como un nuevo avance de la derecha radical en el país más grande de la región y como una confirmación de una afinidad política que ya excede la relación entre gobiernos

La política exterior aparece cada vez más atravesada por alineamientos partidarios. La defensa de los intereses nacionales queda subordinada a la solidaridad entre espacios ideológicos. En ese marco, Milei siguió de cerca la campaña brasileña, cuestionó a Luiz Inácio Lula da Silva y atacó al juez Alexandre de Moraes

El Presidente puede reivindicar ahora una frase que Donald Trump pronunció semanas atrás: los candidatos que reciben su respaldo suelen imponerse. Trump también había apoyado a Bolsonaro

La economía argentina, entre datos y tendencias

El entusiasmo oficial por Brasil también funciona como compensación ante la falta de noticias alentadoras en el frente económico argentino

Luis “Toto” Caputo destacó que el Índice de Producción Industrial Manufacturero creció 1,9% en agosto. Sin embargo, al aplicar al indicador industrial el mismo criterio que el ministro había utilizado para relativizar el desempeño del EMAE, el resultado cambia: la tendencia-ciclo registró una caída de 0,6%

En el caso del EMAE, Caputo había optado por subrayar una mejora de 0,2% en la tendencia-ciclo, pese al comportamiento negativo del índice general. La selección de una u otra cifra, según el contexto, expone una forma de comunicar la economía basada en el dato más conveniente

Algo similar ocurrió con las declaraciones de Milei sobre la inflación. El Presidente había anticipado que el índice minorista de agosto comenzaría con cero. Luego celebró que el indicador de julio empezara con ese número, aunque se refería al índice mayorista, que fue de 0,8%. La inflación minorista alcanzó 2,1% en julio y 1,7% en agosto, mientras que la mayorista llegó a 2,1% en agosto

Milei se consolidó como un dirigente político, pero sus anuncios económicos no siempre conservan el rigor técnico. En ese terreno cobra relevancia el consejo atribuido a Julio María Sanguinetti: si se anticipa qué ocurrirá, no conviene precisar cuándo; y si se fija una fecha, es mejor no comprometer el resultado

La tensión entre las expectativas oficiales y la realidad económica también alimenta las reacciones del Presidente. Para algunos dirigentes cercanos, sus ataques de furia se transformaron en un indicador más elocuente que las cifras del INDEC

Brasil como espejo político

El triunfo de Flavio Bolsonaro en el balotaje parece encaminado, aunque el Partido de los Trabajadores conserva una posibilidad remota. La diferencia entre los dos candidatos principales de la primera vuelta fue la más estrecha de la historia brasileña

Lula y su equipo no esperan recuperar los votos que ya fueron hacia Bolsonaro. Su estrategia consiste en movilizar a quienes no participaron de la elección y en atraer a una parte de los votantes que eligieron a otros candidatos, pese a que varios de esos espacios mantenían posiciones contrarias al PT

El resultado brasileño no permite anticipar automáticamente lo que ocurrirá en la Argentina. Las sociedades no se comportan de la misma manera en países diferentes ni repiten sus decisiones en distintos momentos históricos

Los antecedentes tampoco muestran una regla estable. En 2014 ganó Dilma Rousseff en Brasil y al año siguiente Mauricio Macri se impuso en la Argentina. Jair Bolsonaro triunfó en Brasil en 2018, pero en 2019 llegaron al poder Alberto Fernández y Cristina Kirchner. En 2022 Lula volvió a la presidencia brasileña y en 2023 Javier Milei ganó las elecciones argentinas

Si existiera una relación inversa entre ambos electorados, el resultado brasileño debería entusiasmar a Axel Kicillof de cara a 2027. Pero la historia política no responde a leyes fijas

El voto de Bolsonaro y los desencantados de Milei

Una de las particularidades de la elección brasileña está en la composición social del voto. Lula se impuso en zonas de altos ingresos, como Leblón e Ipanema, y también entre los sectores más pobres, identificados con la clase E

Bolsonaro, en cambio, logró mejores resultados entre las clases C y D, correspondientes a sectores medios bajos. Ese guarda similitudes con parte del electorado que llevó a Milei a la Presidencia, especialmente en el área metropolitana

El problema para el Gobierno argentino es que muchos de esos votantes parecen estar desencantados. La Libertad Avanza es, según las mediciones citadas en el análisis político, el espacio que menos retiene a sus electores entre los sectores más vulnerables del conurbano bonaerense

El destino de esos votantes no parece ser necesariamente el peronismo. Una parte podría dirigirse hacia la abstención. El interrogante central es si Milei conserva la capacidad de representar a personas con vidas económicas muy ajustadas, pero con una mirada individualista y cuentapropista sobre su lugar en el mercado

Las lecciones para la oposición argentina

La campaña de Lula también deja una enseñanza para el peronismo. El Presidente brasileño intentó construir una alianza amplia alrededor de la defensa de la democracia frente al avance autoritario del bolsonarismo

Sin embargo, gobernó con el PT en los principales cargos del gabinete y concentró la campaña en su figura y en su partido. Algunos analistas consideran que esa distancia entre el frente electoral y la gestión pudo haber contribuido a la derrota

El proceso brasileño también abre una discusión sobre el poder de un dirigente encarcelado. Jair Bolsonaro logró transferir buena parte de su capital electoral a su hijo Flavio, aunque todavía resta saber si intentará tutelar su eventual gobierno

El expresidente identifica a sus hijos mediante números: 01, 02 y 03. El ganador de la primera vuelta es el 01. La incógnita es si Flavio podrá ejercer el poder con autonomía o si quedará condicionado por las ambiciones de su padre

La situación recuerda las tensiones que atravesaron en Colombia las relaciones entre Álvaro Uribe y sus sucesores Juan Manuel Santos e Iván Duque. En la Argentina, la comparación remite a la disputa por la influencia de Cristina Kirchner sobre los dirigentes peronistas

Kicillof busca evitar una experiencia similar a la de Alberto Fernández y no parece dispuesto a aceptar una tutela para luego intentar desprenderse de ella. Sergio Massa, en cambio, ya trabaja para aislar al gobernador bonaerense dentro del peronismo y obligarlo a abandonar sus aspiraciones

La incógnita sobre Bolsonaro padre

Si Flavio Bolsonaro se impone definitivamente el 25, existe la expectativa de que Jair Bolsonaro recupere la libertad a más tardar en marzo. Brasil enfrenta así un dilema que también atraviesa al peronismo argentino: qué hacer con un liderazgo condenado o encarcelado si sus aliados regresan al poder

Entre las alternativas aparecen la revisión de la condena por un supuesto error procesal y una amnistía aprobada por el Congreso. En ambos casos sería necesaria la intervención del Supremo Tribunal Federal

Por eso adquiere relevancia la posición de Alexandre de Moraes, el magistrado que intervino en el caso contra Bolsonaro. Milei lo atacó públicamente y lo calificó de “basura calva”

La situación de Moraes se complicó luego de que el estudio jurídico de su esposa, Viviane Barci de Moraes, asumiera la defensa del banquero Daniel Vorcaro, investigado por diversos hechos de corrupción. En el teléfono del empresario aparecieron mensajes atribuidos presuntamente al juez en los que se analizaba la conveniencia de una fuga

El caso sumó una paradoja: Vorcaro habría financiado la campaña de Flavio Bolsonaro. La discusión que se abre ahora es si los legisladores bolsonaristas podrían evitar impulsar un juicio político contra Moraes a cambio de una revisión de la condena de Jair Bolsonaro o de la validación de una amnistía

Una sucesión familiar en disputa

La eventual liberación de Bolsonaro padre también anticipa una competencia por el futuro del oficialismo. Flavio podría buscar la reelección, pero tendría que convivir con las aspiraciones de su padre y de Michelle Bolsonaro, quien fue elegida senadora federal por Brasilia

La concentración de candidaturas dentro del mismo grupo deja en segundo plano a figuras opositoras como Tarcisio de Freitas, gobernador de San Pablo. La pregunta es si la resistencia al bolsonarismo surgirá de un PT reconstruido o de una ruptura dentro de sus propias filas

Ese dilema tiene un correlato argentino en Patricia Bullrich, una dirigente que podría convertirse en una oposición nacida del mismo espacio que busca enfrentar

El futuro del peronismo

El PT deberá iniciar una reconstrucción después de una elección que puede marcar el comienzo del declive de Lula, líder de la izquierda brasileña desde las movilizaciones de los años 80 contra la dictadura

Algunos posibles sucesores también sufrieron derrotas, entre ellos Ciro Gomes en Ceará y João Campos en Pernambuco. En la Argentina, la renovación peronista continúa trabada

Massa ya comenzó a reunir a antiguos colaboradores y prepara una estrategia para desplazar a Kicillof de la competencia interna. El gobernador podría, sin embargo, sostener su candidatura, enfrentarlo en una interna o presentarse por fuera del partido

La disputa entre ambos exministros de Economía, uno identificado con Cristina Kirchner y el otro con Alberto Fernández, podría sumar a los Passaglia, que fundaron un partido en 2023 y todavía tienen más peso como apellido que como estructura nacional

La fragmentación del peronismo es hoy uno de los principales activos políticos de Milei. El otro es la victoria de Bolsonaro. Para el Presidente, son motivos de celebración. Para Caputo, en cambio, la economía sigue ofreciendo pocas razones para festejar