La Corte Suprema atraviesa un momento de tensión interna a raíz de sus decisiones sobre la Ley de Tierras. En apenas diez días, el tribunal primero dejó sin efecto una medida cautelar vinculada con el DNU 70/2023 y luego volvió a poner en vigencia los límites para la adquisición de campos por parte de extranjeros

El primer fallo fue firmado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. La Corte sostuvo que el Centro de Ex Combatientes de Malvinas que había cuestionado el decreto no tenía legitimación para promover esa demanda

Aunque la resolución se basó en una cuestión procesal, sus efectos políticos fueron inmediatos: quedó sin aplicación el límite que impide a los extranjeros adquirir más del 15% de las tierras rurales

En medio de la reacción pública, Rosatti y Lorenzetti difundieron un comunicado para aclarar que aquella decisión no clausuraba el debate. Rosenkrantz no fue consultado para la elaboración del texto, según su entorno

Un segundo fallo volvió a limitar la compra de tierras

Días después, la Corte dictó una nueva resolución y restableció la vigencia de la Ley de Tierras. La decisión fue respaldada por Rosatti y Lorenzetti, junto con los conjueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci

Rosenkrantz votó en disidencia. Consideró que los planteos de la ONG Árbol de Pie debían ser analizados primero por los tribunales inferiores antes de llegar al máximo tribunal

En uno de los fundamentos de su voto, sostuvo que el malestar social generado por la primera resolución no podía justificar decisiones contrarias a la Constitución y las leyes. La afirmación fue interpretada como una crítica indirecta a la mayoría

La resolución mayoritaria ya estaba lista desde hacía tres días. La disidencia de Rosenkrantz ingresó durante la noche, después de las 22

Dos interpretaciones sobre la actuación del tribunal

En el sector mayoritario niegan que haya existido un cambio de posición. Señalan que las causas colectivas deben tramitarse de acuerdo con el orden de inscripción y que los dos expedientes tenían diferencias relevantes

Según esa explicación, la primera demanda fue rechazada porque sus impulsores no estaban habilitados para reclamar. La segunda, en cambio, fue presentada por una organización ambiental y comunidades que sí contaban con legitimación para solicitar una medida de protección ambiental

Desde el entorno de Rosenkrantz sostienen una lectura diferente. Consideran que la mayoría retrocedió frente a la presión política y social provocada por la eliminación de los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros

En el entorno de Lorenzetti intentan encuadrar la disputa como una diferencia jurídica. Allí describen a Rosenkrantz como más restrictivo en materia de derecho ambiental y aseguran que esa postura no surgió a partir de este caso

Las diferencias exceden la Ley de Tierras

El episodio no permite afirmar la existencia de una nueva mayoría estable dentro de la Corte. Las posiciones de los jueces podrían modificarse en futuros expedientes

Sin embargo, el debate volvió a mostrar diferencias persistentes entre Rosenkrantz y Rosatti. Ambos mantienen posiciones distintas sobre el liderazgo del tribunal en el Consejo de la Magistratura y sobre el mecanismo de selección de jueces

Rosenkrantz y Lorenzetti cuestionaron la discrecionalidad en distintas etapas de ese proceso, especialmente en las entrevistas personales. También promovieron cambios reglamentarios, pero la iniciativa quedó detenida en el Consejo de la Magistratura, presidido por Rosatti

Rosatti, además, no firmó la acordada que impulsaba Rosenkrantz para modificar ese régimen

El próximo conflicto será por el capítulo laboral

En la Corte minimizan el impacto político de la controversia y remarcan que el DNU 70/2023 continúa vigente en la mayoría de sus disposiciones, debido a que la oposición no consiguió rechazarlo en el Congreso

El tribunal todavía debe resolver la validez del capítulo laboral del decreto. La Procuración dictaminó que es inconstitucional en lo referido a los aportes sindicales

También permanecen pendientes otros capítulos del DNU, que podrían volver a poner en evidencia las diferencias internas entre los integrantes de la Corte