León XIV podría reunirse en Buenos Aires con algunos de los principales aportantes privados que colaboren con el financiamiento de su viaje a la Argentina, previsto entre el 8 y el 11 de noviembre. La Santa Sede ya avaló incorporar uno o dos encuentros reservados en la capital, dirigidos a empresarios, fundaciones y benefactores que hagan contribuciones relevantes

La modalidad todavía se está definiendo, pero la señal política ya está dada: el Vaticano aceptó que parte de la agenda incluya gestos de cercanía con quienes ayuden a solventar los gastos de la visita. La organización trabaja con una estimación preliminar de unos 25 millones de dólares para el costo total del viaje

Un esquema de financiamiento compartido

El plan en discusión prevé que el Estado nacional asuma, sobre todo, las obligaciones propias de recibir a un jefe de Estado, con foco en seguridad, ceremonial y logística. A la vez, cada jurisdicción cubriría los gastos de los actos que se desarrollen en su territorio

En ese reparto entrarían la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y Córdoba. La Iglesia, por su parte, debería afrontar una parte importante de la estructura necesaria para las celebraciones religiosas, los traslados de peregrinos y voluntarios, la comunicación y los actos pastorales

Entre los gastos ya conversados figuran la infraestructura de las celebraciones, como la misa frente al Monumento a los Españoles, además del transporte y la logística para los cerca de 80 periodistas que viajarán con el Pontífice desde Roma

La búsqueda de aportes privados

La Conferencia Episcopal Argentina ya dio un primer paso con una campaña de donaciones a través del Programa FE. Además de una colecta nacional, impulsa la llegada de nuevos aportes para cubrir la organización del viaje

Según trascendió, ya hay empresarios que comprometieron más de un millón de dólares, junto con otras donaciones menores que llegaron al correo institucional. La experiencia internacional, sin embargo, muestra que el mayor volumen suele venir de empresas, fundaciones y grandes benefactores

El antecedente español

La referencia más cercana es la visita que León XIV realizó a España, con un costo estimado de 26 millones de euros. Cerca del 45% fue cubierto por benefactores privados, mientras que el resto se repartió entre aportes eclesiales, administraciones públicas y donaciones pequeñas

En esa preparación también hubo categorías de patrocinio y espacios de cercanía con el Papa para algunos de los principales aportantes. Ese modelo es seguido de cerca por quienes organizan la escala argentina. Por ahora, no está resuelto si habrá categorías públicas de benefactores ni cuáles serán los montos mínimos para acceder a los encuentros

Lo que sí está confirmado es que el Vaticano habilitó uno o dos momentos en la estadía porteña para quienes contribuyan de forma significativa a hacer posible el viaje

La agenda, en definición

Esta semana será decisiva para cerrar el programa. Una avanzada vaticana llegó a la Argentina el 30 de agosto para recorrer escenarios, reunirse con autoridades nacionales y eclesiales y ajustar seguridad, protocolo y logística

Uno de los puntos centrales es el encuentro entre León XIV y Javier Milei en la Casa Rosada. Entre las opciones sobre la mesa aparece el domingo 8 de noviembre, poco después del arribo del Papa a Buenos Aires. Ese mismo día también podría haber una reunión institucional con representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad

Si ese esquema se confirma, la mañana del 9 quedaría liberada para el inicio de la etapa pastoral. Aún faltan definir horarios, traslados y el equilibrio entre Buenos Aires, Córdoba y Luján, las tres paradas previstas

Horas reservadas en la Nunciatura

Los encuentros con donantes no serían las únicas reuniones privadas. La Santa Sede pidió conservar espacios libres en la Nunciatura Apostólica, donde se alojará León XIV durante su estadía en la ciudad

En particular, busca mantener disponibles tramos de las tardes del 8, 9 y 10 de noviembre, que podrían usarse para reuniones privadas fuera del programa oficial. Es una práctica habitual en los viajes pontificios

Como la visita será breve, cada hora disponible tendrá peso propio. El Papa permanecerá apenas cuatro días en el país y la mayor parte de la agenda estará ocupada por celebraciones masivas, traslados y compromisos institucionales

Una visita que rompe una larga espera

Cuando León XIV llegue a Buenos Aires habrán pasado 39 años desde la última visita de un Papa a la Argentina, la de Juan Pablo II en abril de 1987. En el medio transcurrió todo el pontificado de Francisco, el primer Papa argentino de la historia, que nunca volvió al país durante sus 12 años de papado

Esa excepcionalidad también ayuda a explicar la expectativa económica que rodea al viaje. Las experiencias europeas recientes muestran que una visita de este tipo puede movilizar más dinero del invertido inicialmente, por el impacto en alojamiento, gastronomía, transporte y peregrinación

Antes de llegar a ese escenario, la organización todavía debe cerrar cómo financiar la visita y terminar de ajustar una agenda que esta semana empezará a tomar su forma definitiva. En ese armado, los grandes donantes privados tendrán un papel central