La relación entre Argentina y Chile volvió a quedar atravesada por la desconfianza. Las principales diferencias se concentran en el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y en la posición chilena sobre el Estrecho de Magallanes
El nuevo cruce se produjo después de que el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, reconociera el reclamo argentino sobre Malvinas, aunque también afirmara que existe una soberanía británica ejercida de hecho desde hace dos siglos
El canciller argentino, Pablo Quirno, buscó bajar el impacto de esas declaraciones y sostuvo que la postura del presidente chileno debía prevalecer sobre las expresiones de un ministro
La ruta comercial entre Punta Arenas y Malvinas
La Cancillería argentina también cuestionó el crecimiento de los intercambios entre Punta Arenas y las islas. La iniciativa comenzó a avanzar con la llegada por vía aérea de empresarios y habitantes isleños a la ciudad chilena
El subsecretario de Interior de Chile, Máximo Pavez, defendió la posibilidad de comerciar si la actividad se desarrolla dentro del marco del derecho internacional
Quirno, en cambio, negó que Chile vaya a brindar apoyo logístico a las petroleras Navitas y Rockhopper para sus proyectos de exploración de recursos naturales en Malvinas. El funcionario vinculó esa posición con los acuerdos alcanzados por Milei y Kast durante su encuentro en Santiago
La situación generó preocupación en Santa Cruz y Tierra del Fuego. El gobernador fueguino Gustavo Melella respaldó el cambio de postura del Gobierno nacional sobre Malvinas y se presentó como querellante en la causa judicial contra el proyecto petrolero Sea Lion
La disputa por el Estrecho de Magallanes
En paralelo, persiste en Chile el malestar por declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Valverde. A fines de agosto, el militar planteó la necesidad de reforzar la presencia argentina en Magallanes, el sur y el mar de Drake, zonas consideradas chilenas bajo el Tratado de Paz y Amistad de 1984
Sus dichos provocaron críticas en sectores de la oposición chilena, que acusaron al gobierno de Kast de mostrar debilidad en la defensa del territorio. El presidente chileno recorrió la zona poco antes de reunirse con Milei, en un intento por disipar esos cuestionamientos
El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, afirmó ante el Congreso de su país que el Estrecho de Magallanes pertenece a Chile desde el siglo XIX y que no existe margen para discutir esa posición
El exembajador argentino Jorge Argüello reclamó claridad de ambas partes: pidió a la Argentina eliminar la ambigüedad sobre el estrecho y a Chile sostener decisiones coherentes con su postura histórica. Para el diplomático, los dos asuntos deben ser tratados como responsabilidades diferentes
Con las posiciones más rígidas de ambos lados, el acercamiento político entre Milei y Kast quedó opacado por una renovada tensión bilateral