Javier Milei elevó el tono sobre la disputa por las islas Malvinas y ratificó que, para su gobierno, forman parte del territorio argentino. En una extensa entrevista en la Casa Rosada, sostuvo que defenderá la soberanía sobre Malvinas, Georgia del Sur, las islas Sándwich del Sur y el área marítima circundante
Después, acompañado por su gabinete, insistió en que un eventual cambio de clima internacional podría favorecer el reclamo argentino. También deslizó que el país podría sancionar a compañías que intenten explotar recursos petroleros en la zona
El mandatario, que antes evitaba una retórica tan frontal sobre el tema, ahora repite que ese territorio pertenece a la Argentina. Sin embargo, procura combinar esa afirmación con una señal de apertura: dice querer mantener el diálogo con Londres y descarta una salida militar. Recordó, además, la guerra de 1982 como una tragedia que no debería repetirse
Milei sostuvo que aspira a una solución negociada de largo plazo y tomó como referencia el acuerdo entre el Reino Unido y China por Hong Kong. Aun así, el escenario diplomático le es adverso: el gobierno británico reafirmó que el derecho de los isleños a decidir su futuro sigue siendo innegociable, y el referéndum de 2013 dejó una amplia mayoría a favor de continuar como territorio británico de ultramar
La escalada verbal también tiene lectura interna. El presidente busca la reelección en 2027, pero su respaldo social se ha debilitado. Aunque logró bajar la inflación, persisten las quejas por el bajo crecimiento, la falta de empleo formal, el alto costo de vida y los casos de corrupción que golpean a la política
En ese marco, Milei también podría estar intentando reforzar a su electorado más conservador. Su distanciamiento con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que cuestionó su posición sobre Malvinas y tiene vínculos con el mundo العسكري, agrega presión a la disputa por el liderazgo dentro del oficialismo
La reacción de Donald Trump pareció alentar al presidente argentino. Al ser consultado sobre si respaldaría a Londres en un conflicto por las islas, el líder estadounidense evitó una definición tajante. Milei aprovechó ese contexto para elogiar su visión geopolítica y reforzar su sintonía con él
Detrás del discurso nacionalista, el gobierno argentino sabe que un nuevo choque con Londres puede traer costos: desde trabas para futuras ventas de armas con componentes británicos hasta obstáculos para un eventual acuerdo comercial. También puede afectar el clima para atraer inversiones y la relación con organismos internacionales
En busca de apoyo político, Milei parece haber decidido endurecer un reclamo histórico que durante años trató con cautela. La paradoja es clara: llegó al poder por su programa económico, pero ahora ensaya un giro nacionalista para sostener su posición interna