Javier Milei atraviesa una etapa distinta de la que imaginaba después del triunfo electoral de 2025. El Presidente insiste en exhibir logros y reclama paciencia, pero su discurso incorpora cada vez más referencias a amenazas, conspiraciones y adversarios

En París habló de intentos de golpe de Estado, actos de terrorismo y supuestos planes para sabotear el modelo argentino. También se emocionó al referirse a las personas que sufren por respaldarlo. Con ese tono construye una épica de resistencia, aunque el resultado transmite una creciente sensación de espera

Una recuperación que se posterga

La promesa inicial era terminar con la inflación, acelerar el crecimiento y aprobar reformas capaces de consolidar un giro liberal y aperturista. Sin embargo, la actividad permanece estancada, los precios aún no se estabilizan por completo y el empleo formal perdió impulso

La llamada “era dorada” del programa libertario quedó desplazada hacia un horizonte condicionado por las elecciones de 2027. El oficialismo tampoco logró construir una estructura parlamentaria propia y depende de acuerdos cambiantes con aliados circunstanciales

Las encuestas todavía muestran a Milei competitivo y por delante de sus rivales en distintos escenarios. Pero su intención de voto se aleja del 40% necesario para aspirar a una victoria en primera vuelta, mientras el rechazo supera el 50%

El peronismo busca una herramienta común

El peronismo continúa debilitado, sin un liderazgo indiscutido y sin una explicación compartida sobre el fracaso del gobierno de Alberto Fernández. Aun así, conserva capacidad para reorganizarse cuando percibe una oportunidad frente a un adversario vulnerable

Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Kirchner coinciden, con matices, en que la situación económica dificulta una eventual reelección de Milei. Kicillof avanza en la construcción de una candidatura; Massa volvió a intervenir en la búsqueda de una alternativa de poder, y Cristina intenta preservar influencia pese a la prisión domiciliaria

La prioridad inmediata del espacio es impedir la eliminación o suspensión de las PASO. Las primarias financiadas y reguladas por el Estado permitirían ordenar las disputas internas y elegir un candidato único para enfrentar al oficialismo

Las discusiones legislativas sobre el financiamiento de la discapacidad y la asistencia a deudores morosos también forman parte de esa disputa. La oposición procura ganar centralidad en el Congreso y elevar el costo de las negociaciones que el Gobierno necesita para aprobar su reforma política

La pelea por el decreto 70

El fallo de la Corte que validó la derogación de la ley de tierras productivas impulsó a sectores peronistas a pedir una sesión especial en Diputados. El objetivo es debatir la continuidad del decreto 70/2023, que incluyó esa medida y dio inicio a buena parte del proceso de desregulación

La sesión fue convocada para el jueves 15, aunque todavía faltarían al menos 14 legisladores para alcanzar el quorum. La posibilidad de que el decreto pierda vigencia encendió las alarmas en la Casa Rosada y complicó las negociaciones con los aliados

El Gobierno sostiene que cuenta con respaldo suficiente para preservar sus medidas fundacionales. La reforma política, en cambio, continúa trabada. Sergio Massa y Máximo Kirchner transmitieron a gobernadores peronistas que apoyar el fin de las PASO sería interpretado como una declaración de guerra electoral

Alianzas en construcción

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, viajó a París junto con 13 gobernadores para intentar reunir apoyos a la eliminación de las primarias. Cada acuerdo, sin embargo, exige concesiones, y el margen de maniobra se reduce en un contexto de ajuste

Gustavo Sáenz y Raúl Jalil participaron de las actividades junto con funcionarios libertarios. Osvaldo Jaldo, que no viajó, suele acompañar al oficialismo en votaciones clave. Martín Llaryora también aparece en el radar del Gobierno, mientras sectores peronistas buscan recomponer el vínculo con el gobernador cordobés

La fragmentación puede perjudicar las posibilidades de reelección de Llaryora si el peronismo concurre dividido. En ese escenario, Natalia de la Sota aparece como una posible alternativa

En paralelo, Massa intenta instalar una propuesta de “centro popular” que compita internamente con Kicillof. Su proyecto combinaría orden fiscal y una posición firme frente al delito. Cerca del gobernador bonaerense, en cambio, creen que el kirchnerismo terminará acompañándolo si las encuestas lo consolidan como el principal rival de Milei

Máximo Kirchner recorre el país y busca ampliar sus contactos fuera de La Cámpora. Su objetivo es mantener vigente la figura de su madre y llegar con fuerza al momento de las definiciones. Cristina, según dirigentes que la frecuentan, habría pasado de asumir una posible reelección de Milei a trabajar por una eventual unidad peronista

El discurso como estrategia

Milei continúa planteando las elecciones como una disyuntiva entre el éxito de sus ideas y el regreso de la decadencia. En el Coloquio de IDEA advirtió que los argentinos enfrentarán los mejores años de la historia si respaldan su programa, pero deberán asumir las consecuencias si eligen otro camino

El argumento se parece a advertencias formuladas durante la campaña legislativa de 2025. Entonces también sostuvo que los inversores esperarían el resultado electoral y prometió un fuerte crecimiento si el oficialismo ganaba

Ahora la prosperidad parece trasladarse hacia 2028, mientras el Presidente recupera la palabra “paciencia”. En la Casa Rosada reconocen que una economía débil puede erosionar el respaldo político y que el temor al regreso del peronismo eleva el riesgo país y encarece el financiamiento necesario para llegar a 2027

El Gobierno intenta, además, convertir el viaje a París en el punto de partida de una alianza electoral. Milei mantuvo una reunión de unos 20 minutos con los gobernadores, en un gesto de acercamiento que sus colaboradores consideran útil para avanzar con posibles acuerdos

Al mismo tiempo, el Presidente conserva un estilo confrontativo frente a la disidencia. La violencia verbal, las exageraciones y las teorías conspirativas siguen ocupando un lugar central en su comunicación y en la dinámica de sus seguidores

La oposición interpreta que esa estrategia puede servir para ganar tiempo mientras espera una mejora económica. Pero también advierte un riesgo para el oficialismo: que sus ataques, sus pronósticos incumplidos y la búsqueda permanente de enemigos terminen ofreciendo al peronismo el motivo que necesita para dejar de dividirse