El Gobierno prepara un nuevo paquete de reformas que incluirá un mecanismo de cierre automático del Estado si las cuentas públicas vuelven a entrar en déficit. La iniciativa, que Javier Milei presentó como un “grillete fiscal”, apunta a reforzar el equilibrio de las finanzas públicas con una herramienta de aplicación automática
Un freno legal para evitar el rojo
La lógica del proyecto es distinta a la del shutdown de Estados Unidos. En este caso, el objetivo no es resolver un choque político por el presupuesto, sino impedir que el Estado siga funcionando con resultado negativo. La idea es que, si durante varios meses seguidos persiste el déficit y el Congreso no corrige la situación, se active un cierre automático
Durante ese período, el Presidente, el Vicepresidente, legisladores, ministros, secretarios y subsecretarios dejarían de percibir sus salarios. Antes de llegar a ese punto, el texto contemplaría una instancia previa para que el Congreso defina qué partidas pueden recortarse. Si el Poder Legislativo no lo hace, se avanzarían solo con los gastos esenciales y se suspendería el resto
La apuesta política del oficialismo
La iniciativa fue trabajada por Milei junto con Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Santiago Bausili. En el oficialismo sostienen que el espíritu del proyecto es fiscalista y que su propósito central es blindar el superávit con mecanismos legales
En la Casa Rosada consideran que la propuesta tiene una chance mayor de avanzar que intentos previos. El año pasado, el Presidente ya había enviado al Congreso un proyecto para proteger el equilibrio fiscal con sanciones penales, pero no prosperó. Ahora, con una nueva composición legislativa y mayor respaldo de aliados, el Gobierno confía en que esta versión pueda llegar más lejos