José Andrés Velis pidió este miércoles una licencia de 15 días como director general de la Aduana, uno de los cargos más sensibles de la administración nacional. La decisión sorprendió en la Casa Rosada, donde no había circulado ningún aviso previo
La eventual salida de Velis no fue confirmada ni desmentida por el Gobierno, pero se lee como un nuevo movimiento en el esquema de poder que responde a Santiago Caputo, con influencia decisiva en el área. En el edificio de Azopardo al 300, un conocedor de la interna la definió con una frase tajante: “En la Aduana hay más internas que en el peronismo. Está todo roto”
Un puesto con líneas de mando delicadas
Velis fue nombrado por decreto en octubre de 2024 y, para dejar formalmente el cargo, hace falta otro decreto presidencial. Según el organigrama oficial, depende del titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, también cercano al asesor presidencial
Debajo de él están cuatro subdirectores con menos de un año en sus funciones: Javier Ferrante, Andrés Kunisz, Carlos Zorzano y Pablo Borgna. Entre ellos, Kunisz aparece como una de las alternativas para reemplazarlo si la licencia se convierte en salida definitiva
Una carrera larga y un vínculo que se enfrió
Con más de cuatro décadas en el organismo, Velis ocupó áreas sensibles como Ezeiza, el Departamento Operacional Aduanero, Resguardo I y II, y funciones administrativas y técnicas en Buenos Aires. Ya jubilado cuando asumió su puesto actual, durante años respondió a la conducción de la exAFIP y también pasó por la dirección de puertos durante la gestión de Guillermo Michel en Aduanas
La llegada de Vázquez a ARCA, en reemplazo de Juan Pazo, marcó un quiebre. En el entorno del organismo hablaron de movimientos internos y de un creciente malestar de Velis frente a decisiones del nuevo jefe, una dinámica que habría derivado en el pedido de licencia
Un organismo bajo sospecha recurrente
La Aduana arrastra una historia larga de control sobre el comercio exterior, pero también de sospechas por contrabando y corrupción. A lo largo de distintas gestiones, los gobiernos colocaron al frente del área a dirigentes de confianza, mientras las subdirecciones quedaron en manos de funcionarios de carrera que atraviesan distintos cambios políticos
En paralelo, el organismo volvió a quedar bajo la lupa por episodios recientes, como el ingreso del avión privado de Leonardo Scatturice con Laura Belén Arrieta y diez bultos que no fueron revisados en su totalidad, además de una auditoría oficial que detectó 291 problemas y más de 190 cámaras fuera de servicio, mal orientadas o inutilizadas
Fuentes oficiales y del propio organismo sostienen que, aun con la situación de Velis, la influencia de Caputo seguirá presente a través de Vázquez. Sin embargo, admiten que el consejero perdió margen en otros frentes del Gobierno en los últimos meses