Tres personas fueron imputadas en Nueva York por fraude electrónico, robo de identidad agravado y blanqueo de capitales. La acusación sostiene que utilizaron inteligencia artificial para hacerse pasar por directivos de empresas y abogados
El grupo habría sustraído unos US$129 millones durante más de un año y medio mediante un esquema dirigido contra miles de empresas de distintos países. Entre las presuntas víctimas figuran redes hospitalarias de Missouri y California, un banco de Rhode Island, una empresa británica de tecnología financiera, una gestora de fondos de Massachusetts y una compañía de alimentos para mascotas de Florida
Un fraude dirigido a los departamentos contables
Los acusados fueron identificados como Jacob Soall, de 41 años; Sharon Hazan, de 54; y Guy Sheetrit, de 42. Procedían de España, el Reino Unido, Israel y los Emiratos Árabes Unidos, y fueron detenidos entre junio y septiembre
El mecanismo comenzaba con un correo electrónico que aparentaba haber sido enviado por el director general de una empresa. El mensaje solicitaba ayuda para realizar una transacción financiera confidencial
Luego, los acusados organizaban una llamada o videollamada. En esas comunicaciones empleaban inteligencia artificial para imitar la voz y, en algunos casos, la imagen del directivo
Después indicaban al empleado que se comunicara con un abogado de un importante bufete. La acusación sostiene que los integrantes del grupo también suplantaban la identidad de esos profesionales
Soall se hacía pasar principalmente por abogados del Reino Unido y utilizaba un guion manuscrito titulado “Lawyer Call”. Desde ese papel, ordenaba transferencias bancarias de grandes cantidades hacia cuentas ubicadas en distintos países
Conversión de los fondos en criptomonedas
Los fondos transferidos se convertían posteriormente en criptomonedas para intentar ocultar su procedencia. Después, el dinero se distribuía entre los acusados y otras personas presuntamente involucradas
Los fiscales también señalaron que Hazan había sido condenado en 2008 por un tribunal de Nueva York por conspiración para cometer fraude bancario. Los abogados de Soall y Sheetrit no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios, y no estaba claro si Hazan contaba con representación legal
El subdirector del FBI a cargo del caso, James C. Barnacle, afirmó que la investigación muestra cómo las tecnologías avanzadas pueden utilizarse para ejecutar fraudes a gran escala