Los monederos físicos de criptomonedas almacenan las claves privadas que permiten autorizar operaciones. Los activos, en cambio, quedan registrados en una cadena de bloques
Algunos dispositivos Ledger Nano X fueron modificados antes de llegar a sus compradores. El ataque afectó a 324 monederos identificados en seis redes blockchain y las pérdidas pudieron alcanzar los US$102 millones
Las primeras denuncias surgieron en el sudeste asiático. Usuarios de Malasia, Indonesia y Filipinas informaron que sus fondos habían desaparecido sin haber autorizado transferencias
Ledger atribuyó el problema a CryptoBilis, un distribuidor autorizado para comercializar sus productos en esos países. La empresa detectó un implante físico no autorizado en al menos uno de los dispositivos, aunque no confirmó el monto total sustraído
La frase de recuperación, en el centro del ataque
Durante la configuración, el Ledger Nano X genera una frase de recuperación de 24 palabras. Esa combinación permite recuperar las claves privadas si el dispositivo se pierde y también habilita el acceso desde otro monedero
Una investigación detectó circuitos adicionales conectados al sistema que controla la pantalla. Esos componentes podían interceptar y guardar los caracteres de la frase mientras el usuario configuraba el equipo
El dispositivo modificado también incorporaba un módulo LTE, una eSIM y una antena. Con esos elementos, la información podía enviarse a los atacantes, que quedaban en condiciones de reconstruir el acceso a los fondos desde otro aparato
Ledger afirmó que no encontró indicios de una intrusión en sus sistemas o servicios. Hasta el momento, la investigación apunta a una intervención física limitada a algunas unidades
Una alerta previa a las denuncias
En agosto de 2025, un comprador en Tailandia encontró componentes inusuales en un monedero. A partir de ese caso comenzó el análisis de distintos dispositivos Ledger Nano X
La compañía recomendó no configurar los equipos adquiridos a través de CryptoBilis durante los 90 días previos a la alerta, siempre que todavía no hubieran sido utilizados. A quienes ya los habían puesto en funcionamiento les sugirió considerar el traslado de los fondos a un nuevo monedero Ledger, protegido por una frase de recuperación diferente