La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife ha absuelto a una mujer acusada de favorecer la inmigración ilegal al presentarse como la madre biológica de una menor con la que llegó en cayuco a El Hierro en junio de 2024

La niña, procedente de Guinea Conakry, tenía alrededor de un año y viajaba sin documentación. La procesada tampoco disponía de documentos y solo aportó un nombre

Las pruebas descartaron el parentesco

En un primer momento, la mujer declaró ante el juez que era la madre de la menor e incluso describió cómo habría sido el parto. Más tarde explicó que había mentido por temor a que la separaran de la niña

Después de conocerse el resultado de las pruebas de ADN, reconoció que la menor era su sobrina política. Según su explicación, la madre de la niña es hija de su madrastra, nacida antes del matrimonio de esta con su padre, por lo que no existía parentesco biológico entre ambas

Durante el juicio, celebrado el pasado junio, la defensa presentó documentación de las autoridades del país de origen en la que se confirmaba una adopción, además de fotografías que mostraban a la acusada cuidando de la menor

Una relación estrecha en el centro de acogida

Una trabajadora del centro de Cruz Roja donde fueron acogidas declaró que le sorprendió saber que no eran madre e hija. Según su testimonio, ambas mantenían una relación “muy íntima y estrecha” y la mujer quedó especialmente afectada cuando fueron separadas

El tribunal señaló que las comprobaciones policiales sobre el parentesco de adultos y menores que llegan a España son necesarias para prevenir el tráfico de niños, las adopciones irregulares, la explotación sexual y la servidumbre

La Sala también advirtió de las dificultades que plantean la falta de documentación y las limitaciones de los registros civiles y trámites administrativos en varios países africanos, entre ellos Guinea Conakry

Respecto a las fotografías y vídeos aportados, los magistrados indicaron que algunas imágenes parecían estar claramente retocadas y que el maquillaje de la mujer dificultaba comprobar su identidad. A su juicio, ese material solo permitiría acreditar que la menor estaba bajo su cuidado antes del viaje

La petición de la Fiscalía

Un agente declaró durante el juicio que se ha detectado una modalidad de migración irregular en la que algunos adultos aseguran ser padres de menores para intentar regularizar su situación con mayor rapidez. Estos casos podrían implicar delitos de usurpación del estado civil, puesta en riesgo de la vida de un menor y promoción de la migración irregular

La Fiscalía mantuvo su petición de cinco años de prisión, con el agravante de peligrosidad, al considerar que la mujer había trasladado a la niña en una embarcación sin medidas de seguridad. También sostuvo que no había pruebas suficientes de un vínculo entre ambas ni de una adopción formal

La acusada afirmó que llevó a la menor a España para protegerla de prácticas que afectan a algunas mujeres y ofrecerle una vida mejor. En su última intervención, dijo que entonces solo quería volver a reunirse con la niña

Finalmente, la Audiencia optó por la absolución al entender que no había certeza absoluta sobre su culpabilidad