Acaip-UGT ha expresado su preocupación por el traslado previsto de internos preventivos desde Ceuta a prisiones andaluzas, entre ellas Sevilla II (Sevilla) y Albolote (Granada), centros que, según el sindicato, ya trabajan bajo una fuerte presión

La organización sostiene que Sevilla II se encuentra cerca de los 1.400 internos, con un exceso de población respecto al modelo de celda individual que recoge la normativa penitenciaria. A su juicio, esa situación ha convertido el uso compartido de celdas en una práctica habitual

Más presión sobre Sevilla II

Acaip-UGT afirma que la sobreocupación se refleja en el funcionamiento diario del centro. Solo durante el verano, dice, se han registrado más de 600 incidentes regimentales, un dato que atribuye a la tensión existente en los módulos y a las dificultades de la plantilla para sostener la seguridad y la actividad ordinaria

El sindicato rechaza que la respuesta a la saturación de Ceuta pase por trasladar el problema a otras prisiones ya muy cargadas. También señala que hay centros con módulos cerrados por falta de personal, como Archidona (Málaga), donde una parte importante del establecimiento seguiría sin uso por esa causa

Albolote, con carencias de personal

En otro comunicado, Acaip-UGT ha incluido también a Albolote, donde calcula que hay en torno a 1.300 internos y advierte de déficits de personal en varias áreas. Según el sindicato, la llegada de más presos aumentará la presión sobre los módulos, los servicios y los recursos disponibles

La organización señala que cada incremento de población eleva la carga sanitaria, administrativa y de movimientos internos, además de complicar la separación de perfiles y aumentar el riesgo de incidentes, amenazas y agresiones

Reclamación de refuerzo inmediato

Acaip-UGT pide una revisión urgente de las relaciones de puestos de trabajo, más plantilla y la apertura de módulos que permanecen cerrados. A su juicio, no se pueden asumir nuevos ingresos sin reforzar antes los recursos humanos necesarios

El sindicato concluye que la saturación de Ceuta no debe trasladarse a prisiones ya tensionadas, porque eso solo agravaría la conflictividad y deterioraría las condiciones laborales de los trabajadores penitenciarios