Reducir en una hora la espera media de los camiones en los accesos portuarios liberaría más de 400 millones de euros al año para la economía española. La mejora recortaría costes logísticos, acortaría los tiempos de tránsito y reforzaría la competitividad de las empresas
La presión se traslada a los accesos
Las instalaciones portuarias del país mueven cada año más de 550 millones de toneladas de mercancías y cerca de 40 millones de pasajeros. Según el análisis, la principal tensión ya no se concentra solo en los muelles, sino también en los accesos, las conexiones ferroviarias y viarias y las terminales interiores
El documento advierte además de que la alta concentración de actividad en puertos como Algeciras, Valencia y Barcelona eleva la presión sobre el conjunto del sistema logístico
Cinco palancas para ganar eficiencia
Para responder a ese escenario, el informe plantea cinco líneas de actuación. La primera es medir con precisión los cuellos de botella mediante indicadores como los tiempos de escala, la permanencia de la mercancía, la espera de los camiones y la regularidad ferroviaria
También propone impulsar el transporte ferroviario de mercancías y las autopistas ferroviarias para conectar mejor los puertos con los nodos del interior. La idea es evitar que una terminal eficiente pierda ventaja si la carga no logra salir con agilidad del recinto
En el plano operativo, el texto defiende una mejor coordinación entre los distintos agentes, marcos laborales más flexibles para responder a picos de actividad y pliegos y concesiones con menos barreras de entrada para favorecer la competencia
Además, apuesta por una gestión predictiva apoyada en herramientas digitales e información compartida, capaz de anticipar congestiones, ordenar accesos y asignar ventanas operativas con antelación. El informe cierra con una advertencia: el sistema necesita más flexibilidad ante disrupciones geopolíticas, climáticas y de rutas, y requiere inversiones coordinadas con accesos terrestres adecuados y redes energéticas suficientes