Juan Rey ha abordado la figura de Al-Mutamid, rey poeta de Sevilla, en Agmat. El exilio del rey poeta, una novela que sitúa su mirada en los últimos años del monarca, entre el destierro y la prisión, y que el autor define como una recreación literaria de una época más que como una novela histórica al uso

Un monólogo al borde de la muerte

La obra se construye como un largo monólogo previo a la muerte, en el que Al-Mutamid repasa su vida sin seguir una línea cronológica. Rey defiende así una escritura basada en la creación y en la atmósfera, con referencias a autores que trabajaron el pasado desde la literatura y no desde la crónica

Agmat, el pueblo marroquí donde está enterrado el rey junto a su esposa y uno de sus hijos, sirve también como símbolo del derrumbe de quien lo tuvo todo y acabó sin bienes ni poder. El autor recuerda además que Blas Infante pasó por ese lugar en 1924, atraído por su valor identitario

Un reino poderoso y frágil

Nacido en Beja y gobernador de Silves, Al-Mutamid llegó al trono del reino de Sevilla y siguió la política expansiva de su padre, conocido como "La Furia de Al-Andalus". En ese contexto, mandó decapitar a Abenámar, con quien mantuvo una relación marcada por el enfrentamiento y también por el plano íntimo

Rey retrata una sociedad con abundancia de vino, sexo y poesía báquica, pero también con pobreza y una fuerte dureza política y familiar. En ese mundo, sostiene, la convivencia entre comunidades existía de forma limitada y estaba atravesada por la desigualdad y los impuestos

La caída de Al-Mutamid

El escritor subraya que Al-Mutamid sigue siendo una figura de peso en el mundo árabe y que su nombre da título a instituciones culturales y educativas en distintos países. Sus célebres Poemas del exilio nacieron en sus últimos años, ya encadenado, después de defender Sevilla frente a quienes antes habían sido sus aliados

La novela presenta el derrumbe de un reino situado entre la presión cristiana del norte y los almorávides del sur. La capital fue saqueada, su familia sufrió humillaciones y sus hijos fueron asesinados o esclavizados, mientras él era llevado a África, desde donde reconstruye su vida y medita sobre el destino